lunes, 15 de febrero de 2016

Recuperar nuestro tiempo

Cada semana de 2015 se trabajaron 3,5 millones de horas extra no cobradas, esto es más de la mitad del total de horas extra trabajadas, que bien podrían definirse como horas esclavas. Entre quienes más lo sufren son las personas con un contrato a tiempo parcial, mujeres/madres en su mayoría. Las horas extras no cobradas -las horas esclavas-por este grupo de asalariados ha crecido un 67% desde 2008.

En España la mayoría de la gente que trabaja a jornada parcial desearía trabajar a tiempo completo, mientras que en Holanda la mitad de la población trabaja a jornada parcial y muy pocos desean hacerlo a tiempo completo. El problema no es la jornada parcial, el problema son los salarios bajos, la falta de derechos, la imposibilidad de conciliación familiar, ausencia de poder de negociación colectiva fruto de unos sindicatos de clase, la obligación de verse trabajando a jornada completa cobrando como una parcial.

De hecho, según la OCDE trabajar menos horas aumenta la productividad. La mejor forma de pensar el trabajo pasa por pelear el derecho a la familia,  la necesidad de recuperar nuestro tiempo.

viernes, 12 de febrero de 2016

Suicidio

Que el yo sea la medida última de todas las cosas resulta demasiado peligroso. Tanto que en poco tiempo, y en esas estamos, se impone la autocancelación del propio yo, tan limitado e insatisfactorio, para dar paso a la invención de uno mismo.

Eso, se mire como se mire, es un suicidio, y muy jodido además.

viernes, 5 de febrero de 2016

Todo da igual.

La conclusión última del igualitarismo no es la justicia sino que todo da igual ... da igual..

martes, 26 de enero de 2016

Contra el Mundo Moderno

El Mundo Moderno es un cajón cerrado donde toda la basura permanece cerrada creando un ambiente irrespirable mientras que la Verdad pertenece al aire fresco y , para poder respirarle,  a veces es necesario romper los cristales.

sábado, 16 de enero de 2016

Reconquista tu Espíritu

Todo ser es una estatua trunca, a la que sólo el Amor devuelve sus curvas mutiladas.

Nicolás Gómez Dávila

miércoles, 13 de enero de 2016

El tonto español

España... un país que cuenta con productos de una calidad incontestable: el jamón, el vino, la gastronomía en general, pero hay algo de una calidad insuperable, que es el tonto español.

El tonto español, es un tonto que resiste tanto el lavado a mano como en lavadora aunque no al de cerebro; no encoge, no pierde color, es resistente a la razón y excesivamente permeable a lo que él cree "evolución y progreso", dura lo que dura una moda y rara vez tiende a tener una opinión propia.

Son legión y están por todas partes...cómo en Walking Dead.

martes, 12 de enero de 2016

Indestructible

Todo en la fortaleza inexpugnable de la familia, desde una sonrisa complice a una relación familiar - verdaderamente democrática -, hasta el dolor por la pérdida de un ser querido o el mayor golpe sentimental de uno de sus miembros, es recio, sensual, fuerte, concreto, abriga, es seguro.

Porque el hombre familiar siente la trascendencia como un atributo perceptible, por encima de la materia, casi algo que se puede tocar.

Por eso es indestructible.

martes, 5 de enero de 2016

viernes, 1 de enero de 2016

El hombre moderno

El hombre moderno está irremediablemente muerto aunque él todavía no lo sabe; él es el hombre que no hace nada que llamé la atención, si no está antes escrito en las normas de conducta de este nuevo paradigma de vida, mientras tanto no hace si no cumplir su obligación, pero no como persona sino como ciudadano (algo que se jacta de ser)  . Se regodea en ello y a veces lo hace resaltar, en ocasiones -las más- cuando más le convendría callarse. Rinde homenaje a las opiniones y concepciones más modernas y absurdas sin entrar siquiera a valorarlas pero, sin embargo, no encuentra ninguna aplicación para las grandes ideas que iluminaron a los grandes hombres;  todo lo que salga de esos cánones le resulta, en cierto sentido, intranquilizador.

No es que no quiera serlo o dejar de serlo, no; esto pertenece incluso a su mediocridad y falta de color. Es moderno como los demás, ni más pero tampoco menos , pues no tiene suficiente valor para no querer serlo.  Consciente y gustosamente se mantiene alejado de todo cuánto él cree que el mundo extrañaría.

El hombre moderno ama solamente lo que puede ver ,y siempre que tenga relación con él mismo, ya que ,aunque no lo sepa, no le está permitido soñar. Soñar, pensar, creer, amar, reír,  orar,  son cosas de locos, de fanáticos que no aprecian el consenso y la moderación de sus valores democráticos. .. eso del resto que sueña, que no es posible situar en ninguna columna, que mantiene despierta la idea de algún misterio inalcanzable, inabarcable para su reducido cerebro; la opresiva idea de algo que se escapa a su comprensión, a sus posibilidades, es el resto del sueño que se burla de su sistema de valores, si, burlón que baila delante de los ojos del mundo como si quisiera provocar a éste  y explicarle o más bien molestarle , ese sueño, él no puede soportarlo y por ello lo desprecia.

Del hombre moderno tampoco se puede esperar demasiada compresión hacia el prójimo -aunque irónicamente se jacte de ello- por que no sabe amar. Aquel que se deja ordenar -fuera de su paradigma- bien por su fe, bien por su vida, es considerado culpable del mayor de los crimenes y rechazado rotundamente.

Él ha perdido la virtud cristiana de comprender el hecho de que con cada hombre se presenta ante nosotros un prójimo y por ello un problema irreductible. ..él  lo ignora y, por lo tanto, carece de comprensión y capacidad de amar a su semejante, por mucho que se introduzca en determinados movimientos  y corrientes de opinión para limpiar su conciencia.

Tampoco es capaz de perdonar; perdonar puedes sólo aquel cuyo corazón es grande y está saturado de amor... aunque sufra, aunque llore , aunque sangre, aunque  rebuzne barbaridades... porque al hombre moderno le falta lo uno y lo otro;  con facilidad juzga duramente y cree que con ello ayuda a la justicia asegurar eso que tanto ama ... sus derechos.

El hombre moderno está muerto, pero eso es algo que, todavía,  no sabe.

Un arsenal de ideas (XXV)