viernes, 12 de noviembre de 2010

Reflexiones castellanas junto a Francisco Elías de Tejada

Ayer por la noche , leyendo al maestro Francisco Elías de Tejada, encontré diversos párrafos que me invitaron a reflexionar. Los comparto con ustedes: 

-Los rasgos físicos valen, si, más no por sí mismos, ni inmediatamente; cuentan en la medida en que han sido capaces de incidir en el proceso histórico de un pueblo. La raza , la lengua o la geografía han servido para matizar un proceso humano secular, o sea, para caracterizar una Tradición. Y cuentan solo en la proporción en que ayudaron al desenvolvimiento del proceso histórico que cuajó en la Tradición, pasado vivo, diferenciadora entre las gentes. (El Franco-Condado hispánico)

-La raiz de las nacionalidades reside en la proyección temporal de los factores físicos; solamente cuando el río, la montaña o la sangre han operado repetidas veces sobre una agrupación humana pueden contribuir a su especialización respecto a las demás; ni la raza n i la geografía valen nada por sí mismas, en cuanto a detalles materiales, cobrando sentido en la medida en que sellan los actos temporales de los hombres. La raiz de un pueblo, su auténtica intimidad, búsquese en el tiempo y tendrá nombre de tradición. (Premisas generales para una historia de la literatura política española)

-Por eso, al lado de la selección sociológica, resultante de los vigores eficaces de los quehaceres humanos, ha de tenerse en cuenta la depuración de los hechos según sean morales o no, según se acomoden o no al rigor medidor con que Dios puso linderos a la libertad del hombre: en suma, ha de tenerse en cuenta la selección moral (...). La tradición, condensación acumulada del quehacer humano - por que posee las dos características de la lozanía vigorosa y de la bondad moral - es historia viva. Y por ser viva, es cambiante en cada generación que la recoge y la trasmite (...) . De donde resulta lo absurdo de la postura - hoy desgraciada y estúpidamente en boga- que suele contraponer tradición frente a progreso: ya que no existe progreso sin tradición , ni hay tradición sin progreso. (¿Qué es el carlismo?)

La verdad es que Don Francisco supuso , en mi opinión y bajo mi personal punto de vista, una corriente de aire en exceso agradable dentro del pensamiento tradicionalista hispano durante el siglo XX. Nuestros pensadores durante el siglo XX (y sobre todo la segunda mitad de este) han pecado en exceso de "tecnicistas" y son de lectura bastante difícil; ejemplo de ello son Rafael Gambra o Juan Vallet de Goytisolo. No por ello quiero colocar un autor por encima de los demás, pero si bien es cierto que Don Francisco llega más y mejor al lector medio y menos formado.

En cuanto a los párrafos elegidos, los voy a comentar muy por encima pues se entienden por si solos , aunque si haré un mínimo apunte de los dos primeros, direccionando ambos hacia el concepto de hispanidad . El tercero es más general pero cabe pensar que si Don Francisco consideró en su momento que se estaba ejerciendo una presión sobre el sentir popular en la concepción de Tradición y Progreso como conceptos antagónicos, demos gracias a Dios por que no haya tenido que vivir estos tiempos actuales, donde el pensamiento único, edificado a través de la ingeniería social liberal y  progresista,  ha creado verdaderas masas de ciudadanos (y no seres humanos) que creen que ese antagonismo es un dogma , aleccionados sobre la significación erronea de Tradición/inmovilismo y Progreso/Bienestar.


Yo de momento paro, que me veo venir y ya me voy por los cerros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario