miércoles, 30 de marzo de 2011

Ataques a la Iglesia (I)



Que la Iglesia Católica siempre estuvo en el punto de mira de todas las corrientes revolucionarias a lo largo de la Historia es un hecho incuestionable. Que en los últimos años, igual que en los primeros años del siglo pasado, está siendo atacada desde todos los frentes habidos y por haber; además de ser un hecho incuestionable es un hecho lamentable y extremadamente preocupante para muchos católicos. Y digo para muchos porque, desgraciadamente, ese hecho pasa desapercibido y sin importancia para muchos que se autodenominan católicos.



Ser católico no es lo mismo que ser creyente. Ni siquiera podría llegar a ser sinónimo de ser cristiano. Se puede creer en Jesucristo y no ser católico pero para ser católico, además de creer en Jesucristo hay que cumplir los Mandamientos de la Santa Madre Iglesia, por lo que el “católico no practicante”, no existe. Y si existe, no pasaría de ser un auténtico mamarracho de católico.


- ¿Tú entonces, qué prefieres ser, cristiano ó católico?.
- No, mire usted, yo prefiero ser carlista, porque siendo carlista soy a la vez cristiano, católico, patriota y monárquico…


Todo este preámbulo viene a cuento por la profanación de las capillas universitarias de Barcelona ó Somosaguas y el intento de profanación de otra Capilla Universitaria en Valencia en los últimos días. Este último ASALTO de Valencia, evitado por un grupo de seis ó siete carlistas que impidieron la profanación. Esto no se ha dicho en los medios de comunicación, pero así ha sido. Eran CARLISTAS valencianos.


Esto me ha llevado a recordar otros tiempos, en plena República, en los que el Requeté hacía guardia en muchas iglesias de Sevilla para evitar el asalto de las hordas marxistas que tantos y tantos destrozos hicieron en nuestra geografía; y la respuesta es clara y contundente, si los católicos no nos defendemos del ataque furibundo de esos intrusos envenenados de odio hacia la religión, nos comerán por sopas. Como ha escrito el sacerdote D. Tomás De la Torre, “el cristiano debe ser pacífico, pero nunca tonto. Y no esperemos que otros nos saquen las castañas del fuego. Ya somos mayorcitos para ser capaces de defender la libertad de culto, de conciencia y de Religión”.


Si rebuscamos entre los artículos publicados en este blog, nos encontramos con que el día 21 de Junio del pasado año publicábamos un artículo titulado “¿Primer aviso?” que trataba sobre el ataque sufrido por la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder de Sevilla por parte de un canalla tildado de “perturbado” por toda la prensa local. Los comentarios de nuestros lectores nos hablaban también de pintadas perpetradas en las fachadas de las Iglesias del Santo Ángel, la Parroquia a la Magdalena y la Basílica de la Macarena en Sevilla; el cierre al culto del Valle de los Caídos, el apuñalamiento del sacerdote jubilado de 83 años, D. Francisco Padilla, en Málaga; de diversos robos a las imágenes de la Virgen del Carmen de Galaroza, de la Virgen de la Amargura de Constantina, de la Esperanza de Cartaya, en ermitas de Chucena, de Villanueva de los Castillejos y de La Puebla de Guzmán, de la quema de una iglesia en Orense, o del ataque sufrido por la imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas en el Abandono de Sus Discípulos de Almería a manos de otro canalla y del intento de quema de Nuestro Padre Jesús Nazareno en la iglesia del Convento de la Candelaria de La Puebla de Cazalla.
 
¿Todos estos “accidentes” son fruto de la casualidad? ¿Todos los ataques son perpetrados por “perturbados”? ¿Todos los robos tienen ese único móvil?


Para nuestros políticos, para la prensa y para los cronistas de estos sucesos, estos son actos puntuales y esporádicos, fortuitos y llevados a cabo por ladrones ó por perturbados mentales; pero lo cierto es que la reiteración de estos sucesos y la rapidez con que han venido sucediendo nos da que pensar sobre la casualidad de los mismos.


Podríamos llegar, incluso, a pensar que toda esta batería de ataques a imágenes sagradas, a templos y a enseres no tiene otro móvil que el ataque furibundo a todo lo que represente la imagen de la Iglesia Católica. No conocemos, por el contrario, ataques sufridos en sinagogas, mezquitas ó iglesias anglicanas, protestantes ó evangélicas. Curiosamente, el objetivo de estos ataques siempre son iglesias católicas y representaciones de Jesucristo ó de Su Bendita Madre.


Nos enteramos hoy de que el Juzgado de Instrucción Nº. 6 de Valladolid ha admitido a trámite la querella interpuesta contra el rector de la Universidad vallisoletana, Marcos Sacristán, (tiene delito que el sujeto se apellide así…), y contra el ¿actor? Leo Bassi por delitos contra los sentimientos religiosos, injurias y calumnias cometidos en Octubre de 2.010 cuando el segundo, con autorización del primero, protagonizó en público una parodia de Juan Pablo II y consagró preservativos que distribuyó en el Paraninfo de esa Universidad…

Manuel Nieto de Nevares