domingo, 16 de diciembre de 2012

Hasta pronto

¿Tu verdad?
No, la Verdad,
y ven conmigo a buscarla.
La tuya guárdatela  


Si señores, hasta pronto (que no 
adiós); parece mentira después de casi tres años de andanzas por internet junto a vosotros y por esta vez he de despedirme de momento y por unos meses. 

La vida, señores, da muchas vueltas y en mi caso estoy felizmente esperando de forma inminente el nacimiento de mi tercer hijo y,  como el lector comprenderá, tengo poco tiempo para atender determinadas actividades. 

Por ello y asegurando que se trata de un parón temporal, me despido de momento de todos vosotros deseando que paséis una feliz Navidad.


¡Viva Cristo Rey!

jueves, 1 de noviembre de 2012

Reflexiones Castellanas: Militia est vita hominis super terram

“Militia est vita hominis super terram”

“La vida del hombre sobre la tierra es lucha
”. Esta frase es parte del primer versículo del capítulo 7 del Libro de Job, en la versión bíblica conocida como Vulgata.

He aquí el versículo completo:

“Militia est vita hominis super terram, et sicut dies mercenarii dies ejus.” (Job VII:1)

Traducción: “Milicia es la vida del hombre sobre la tierra, y como días de mercenario son su días.”


Yo no digo nada; palabra de Dios.

lunes, 29 de octubre de 2012

La fuerza armada al servicio de la Verdad desarmada (Lecturas X)


El caballero es un súbdito rendido de la Madre de Dios. Se podría decir que la devoción a la Santísima Virgen ilumina todos los viejos libros de la épica católica. El nombre de María es casi tan repetido como el de su divino Hijo.
Esta devoción adquiere en el mundo de la Caballería un carácter viril y militar. El calificativo mismo de “Nuestra Señora”, hoy usual en la literatura religiosa, proviene de esas épocas gloriosas. La Virgen Santísima era “Notre Dame”, como decían los franceses, la Dama de los sueños, la celestial, cuya imagen nunca se borraba de la memoria del caballero, y por la cual quebraba lanzas.

(P. Alfredo Sáenz, La Caballería: La fuerza armada al servicio de la Verdad desarmada, Bs. As., Gladius, 1991, p. 132)

sábado, 27 de octubre de 2012

Reflexiones castellanas: Contra el mundo moderno (V)



Que risa tía Felisa.

Un sistema que bombardea con imagenes sobre sexo, sin responsabilidad, con la cada vez más devaluada autoridad de los padres puesta constantemente en tela de juicio; un sistema que denigra la responsabilidad y potencia la infantilización del individuo....

Ahora se llevan las manos a la cabeza por que una niña de trece años mantiene relaciones sexuales consentidas con un adulto...¿qué esperaban?

Estoy plenamente convencido de que nos toman por imbéciles; eso si, como el sistema NO va a cambiar, la reacción es legislar, legislar y más legislar convirtiendo cada vez màs el Estado en un ente omnipotente y todopoderoso.

Totalitario.

martes, 23 de octubre de 2012

CASTILLA LEVÁNTATE




Castilla Levántate.

"Aquí vierte sus lágrimas el Duero;

aquí, donde los poetas sintieron que la sangre castellana
es mucha sangre de España.
Aquí, donde la mano del hombre nos falta,

y por ello nos falta el centeno.
Ay, Castilla; me dueles en el alma.
Castilla la bien nacida
pero tan mal repartida.
Castilla, de catedrales altas;
de historia en sus monumentos,
tan repartida entre el barro
pero con el problema tan dentro;
que por esto gritamos":

(Comienza la música)


Que nadie pague tu esfuerzo;
que nadie rompa tu historia;
que sean nobles de pecho
los que ahora canten victoria.

Estribillo


Que nadie sienta piedad,

que nadie sienta desprecio;
más castellanos vendrán
a levantar nuestros huesos.

Estribillo


Castilla, de hombres valientes;

Castilla de los comuneros;
Castilla, política unida;
Castilla reclama sus fueros.

Estribillo


Nadie se sienta extranjero

en esta tierra de todos;
que los castellanos nobles
son hombres del universo.

Estribillo

sábado, 13 de octubre de 2012

Y dale ¡coño!



¡Pues vaya por Dios! trabajando el Jueves por la noche tuve una pequeña discusión con una compañera recién llegada que al parecer es licenciada en Historia del Arte, motivo por el cual se empeñó en afianzar los dimes y diretes del pensamiento liberal en la Historia medieval española...

El asunto es bien sencillo, ella negaba todo valor estadístico a los márgenes poblacionales que nos otorgan las p artidas de bautismos de las villas así como los registros de campo santo (es decir, los de los cementerios)...para ella es imposible ni tan siquiera acercarnos a la realidad cuantitativa de población durante la edad media (tan atrasada esta) puesto que daba por hecho una falacia "que en la edad media no se registraba a la población"... de fijo que no había un registro civil, no lo dudo.

El caso se salda por mero sentido común: los investigadores utilizan esos datos por que son los que más nos acercan a la realidad (sin ser exactos) y nos permiten conocer que, por ejemplo, cuando Alfonso VI rinde Toledo, esta tiene alrededor de 30.000 almas. Total, ella me pidió datos y autores concretos...los tengo:

-España 3 milenios de historia (Antonio Domínguez Ortiz)
-Breve historia de España (F.García de Cortázar)

No obstante se empeñó en la obsesiva interpretación de quien no conoce la historia más allá de los libros de texto del instituto en que Castilla fue una sociedad feudal...¡error! Castilla fue una sociedad foral y de concejo; no obstante ella acudió a internet (lo que son los móviles oiga!) para buscar la ineludible e incontestable afirmación de que efectivamente Castilla fue una sociedad feudal...de nada valieron mis explicaciones (algo toscas he de reconocer) y mis continuas asechanzas al buen sentido común, por lo que me retó a encontrar y mostrar datos...los tengo:

-España un enigma histórico (Claudio Sánchez Albornoz)
-La Reconquista el concepto de España (Julio Valdeón)
-España, una historia única (S.G.Payne)
-Rincones de la Historia (Gabriel Maura)
-Alfonso X El Sabio ( Manuel González Jiménez)
-Orígenes de la nación española (Claudio Sánchez Albornoz)
-El Español (Ramón Menéndez Pidal)

A ver que coño hago yo para llevar todos estos tochos al curro y convencer a mi buena y apriorizada compañera.

Chico, lo que es la soberbia.

Reflexiones Castellanas: Contra el Mundo Moderno (IV)



<<Vivo entre los muertos>> dijo en un trance pesimista-conservador Don Marcelino Menéndez y Pelayo...se equivocó.

Los muertos nos marcaron el camino que debemos continuar nosotros para caminar entre los vivos. El espíritu se rige desde el ayer para vivir el hoy y preparar el mañana.

La nostalgia es un lastre.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Hispanidad: nuestra misión.


La Hispanidad debe retornar a su misión que es, en realidad, idéntica a la del cristiano de todas las épocas y circunstancias de la historia desde Su muerte en la Cruz: amar el bien, buscar la Verdad, forjar la belleza, reconocer e imponer el orden. Tender a lo absoluto, pensar en lo permanente, restaurar lo natural según lo sobrenatural, empinarse desde la tierra anhelantes del cielo. Distinguir lo estable a través de lo cambiante, detectar lo necesario a pesar de lo contingente, enamorarse de lo universal a partir de lo relativo, descubrir la unidad ... en medio de lo múltiple.

martes, 2 de octubre de 2012

¡Viva nuestro Patrón el Santo Ángel de la Guarda!


Dice Dios: Yo te enviaré a mi Ángel, que vaya delante de tí, te defienda en el camino y te conduzca al lugar que te tengo preparado. Respétale y escucha su voz.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Alicia en el país de la piruleta (dedicado a mis lectores más progresistas)




En base a los comentarios y privados que he recibido he decidido aportar una respuesta genérica.

Vamos a ver “fulanito”, te repito, dame una sola prueba de que hay policías infiltrados que provocan disturbios y si me la das no soy ningún orgulloso, te diré: <<pues es cierto, me callo>> pero mientras tanto no es más que intentar legitimar lo ilegitimable.


Observa a partir del 00:44 y despues los policías de paisano deteniendo a manifestantes a partir del 03:00. Absolutamente nada que ver salvo el color de la sudadera. Diferenciemos lo que vemos y lo que "queremos" ver.

De todo esto ¿Qué es lo que te sorprende? ¿qué la policía emplee la fuerza para disolver una manifestación? antes de sorprenderte deberías mirar la legislación vigente (por cierto, prácticamente en todos los países del mundo) en la que se expresa que cuando se producen alteraciones graves del orden público el derecho de reunión y libre circulación queda eliminado y es potestad de las fuerzas de orden público el dispersar y reprimir la multitud...esto no es una ley ni española ni democrática ni franquista ni comunista...es una norma que ha existido siempre en todos los países y bajo todos los regímenes políticos en mayor o menor medida. ¿Es una norma desagradable? por supuesto por que no vivimos en el país de la piruleta y por que los derechos conllevan obligaciones, en este caso, el derecho de manifestación conlleva la obligación de no liarla ¿se lía? se disuelve.


Aquí viene el quid de la cuestión pues como ya te dije antes, por supuesto que hay policías dentro (y repito, lo mismo que en el fútbol, conciertos, manifestaciones....) , precisamente para poder detener a quien altera el orden dentro de la masa, pero como comprenderás no es suficiente en situaciones como la del otro día por que la gente iba muy quemada y encendida (los motivos si quieres los debatimos en otro post pero es perfectamente comprensible) y por lo tanto la policía tiene la obligación legal de cargar para reprimir y dispersar y mantener el orden (L.O. 2/86), por lo tanto, los 400 policías que tienen delante a 6000-10000 personas no pueden ni quieren preguntar quien es el culpable de esa alteración puesto que no es su deber en ese instante y la tensión es altísima...simple proceso de "acción-reacción-repercusión" si a alguien le pilla en medio es una putada, pero es lo que hay. ¿Qué no nos gusta la legislación? cambiémosla y quizás la próxima vez en una manifestación así no habrá policías y la masa podrá entrar en el Congreso, en los juzgados y en los comercios si se quiere, puesto que no habrá ninguna fuerza de contrapeso a la ira que se retroalimenta en la masa. A lo mejor hay quien prefiere esa situación, vale, estupendo, yo no pero haya cada cual con sus gustos.


¿Qué pilla un policía que está dentro? si has atendido a lo que te he escrito sabrás que no tiene por que haber liado ninguna y además es un riesgo que tiene que correr, por lo tanto el tema queda resuelto y explicado aquí. Luego si quieres puedes hacer caso a determinada prensa donde se comenta que se cargó en Atocha y que se emplearon pelotas de goma...falso todo, puesto que no se empleó una sola pelota durante la manifestación ni en las cargas (se emplearon salvas de pólvora para dispersar que solo acojonan) ni se cargó en Atocha. ¿Entro la policía dentro y atizó? si, pero eso no es una carga, de hecho en toda la manifestación a penas se "cargó", una carga policial es algo bastante más violento que unos porrazos.


lunes, 24 de septiembre de 2012

Deus lo volt!


Canto de Hispanidad



Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda, espíritus fraternos, luminosas almas, ¡salve! Porque llega el momento en que habrán de cantar nuevos himnos lenguas de gloria. Un vasto rumor llena los ámbitos; mágicas ondas de vida van renaciendo de pronto; retrocede el olvido, retrocede engañada la muerte; se anuncia un reino nuevo, feliz sibila sueña y en la caja pandórica de que tantas desgracias surgieron encontramos de súbito, talismánica, pura, riente, cual pudiera decirla en sus versos Virgilio divino, la divina reina de luz, ¡la celeste Esperanza!
                
Pálidas indolencias, desconfianzas fatales que a tumba o a perpetuo presidio condenasteis el noble entusiasmo, ya veréis al salir del sol en un triunfo de liras, mientras dos continentes , abonados en huesos gloriosos, del Hércules antiguo la gran sombra soberbia evocando, digan al orbe: la alta virtud resucita que a la hispana progenie hizo dueña de siglos.
                    
Abominad la boca que predice desgracias eternas, abominad los ojos que ven sólo zodíacos funestos, abominad las manos que apedrean las ruinas ilustres, o que la tea empuñan o la daga suicida. Siéntense sordos ímpetus de las entrañas del mundo, la inminencia de algo fatal hoy conmueve a la tierra; fuertes colosos caen, se desbandan bicéfalas águilas, y algo se inicia como vasto social cataclismo sobre la faz del orbe.
              
¿Quién dirá que las savias dormidas no despierten entonces en el tronco del noble gigante bajo el cual se exprimió la ubre de la loba romana? ¿Quién será el pusilánime que al vigor español niegue músculos y que al alma española juzgase áptera y ciega y tullida? No es Babilonia ni Nínive enterada en olvido y en polvo ni entre momias y piedras reina que habita el sepulcro, la nación generosa coronada de orgullo inmarchito, que hacia el lado del alba fija las miradas ansiosas, ni la que tras los mares en que yace sepulta la Atlántida, tiene su coro de vástagos, altos, robustos y fuertes.
                 
Únanse, brillen, secúndense, tantos vigores dispersos; formen todos un solo haz de energía ecuménica. Sangre de Hispania fecunda, sólidas, ínclitas razas, muestren los dones pretéritos que fueron antaño su triunfo. Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente que regara lenguas de fuego en esa epifanía. Juntas las testas ancianas ceñidas de líricos lauros y las cabezas jóvenes que la alta Minerva decora, así los manes heroicos de los primitivos abuelos, de los egregios padres que abrieron el surco prístino sientan los soplos agrarios de primaverales retornos y el rumor de espigas que inició la labor triptolémica.
                    
Un continente y otro renovando las viejas prosapias, en espíritu unidos, en espíritu y ansias y lengua, ven llegar el momento en que habrán de cantar nuevos himnos. La latina estirpe verá la gran alba futura, en un trueno de música gloriosa, millones de labios saludarán la espléndida luz que vendrá del Oriente, Oriente augusto en donde todo lo cambia y renueva la eternidad de Dios, la actividad infinita. Y así sea Esperanza la visión permanente en nosotros.
               
¡Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda!
                  
Rubén Darío

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Contra el hombre moderno (Lecturas IX)


El hombre medieval sentía el olor del pecado; el hombre moderno se empeña en ponerle al pecado olor a desinfectante. El hombre medioeval hacía penitencia después de pecar, el hombre moderno adopta precauciones antes de pecar. El hombre medioeval corría el riesgo de la inmundicia; el hombre moderno se procura un seguro de higiene. El hombre moderno es el animal que se cree a sí mismo algo más que un hombre y sostiene que el hombre es algo menos que un animal. Es el animal que utiliza su inteligencia para predicar al hombre la primacía del instinto: la primacía de un instinto que él mismo crea en el hombre, como si éste no tuviera demasiado trabajo con sus instintos. Es el animal que inventa una selva para el hombre religioso e inventa una selva para el hombre político; el animal que inventa una nueva especie de hambre para el hombre político: una selva y un hambre que obligan al hombre a creerse algo menos que un animal. Es el animal que proclama la santidad de la animalidad. Es el hombre resentido contra la grandeza de la Iglesia y contra la grandeza del Reino; el animal que levanta al hombre contra la Autoridad y contra el ungido por la Autoridad: porque el desorden religioso lleva necesariamente a todas las formas del desorden, como todas las formas del orden llevan necesariamente al orden romano. El hombre moderno es el enemigo del orden porque es el esclavo de su rebeldía; es el animal que persigue la instalación de un orden inventado por él, porque él es impotente para vivir en el orden. Es el enemigo de la Iglesia porque la Iglesia pone orden en las almas y es el enemigo del Reino porque el Reino asegura el orden de los hombres. Es el animal que, por el camino de la higiene, quiere convertir al hombre en un animal de apetito carnívoro y de digestión vegetariana y es el animal que, por el camino de la fraternidad, quiere convertir a la sociedad de los hombres en una sociedad de moluscos anémicos. Porque el hombre moderno quiere, a todo trance, suprimir el heroísmo.”


Ignacio B. Anzoátegui

Tomado de Rafael Castela Santos, "Ignacio Anzoátegui, que estás en los cielos...", en A Casa de Sarto.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Grandes protagonistas: San Fernando por Alfredo Sáenz s.j.


S. Fernando (1198?-1252), es, sin duda, el español más ilustre del siglo de oro medieval, el siglo XIII, y una de las figuras máximas de España, sólo comparable quizás con Isabel la Católica. Fernando es uno de esos arquetipos humanos que conjugan en grado sublime la piedad, la prudencia y el heroísmo; uno de los injertos más logrados de los dones y virtudes sobrenaturales en los dones y virtudes humanas.
Un accidente fortuito de su tío Enrique I hizo del joven Fernando, el rey de Castilla. La verdadera heredera era su madre, pero ésta, comprendiendo los dotes de su hijo, tras hacerse proclamar reina de Castilla, tomó enseguida la corona que la cubría y la depositó sobre la cabeza de su hijo. Poco más tarde, al cumplir Fernando los 18 años, fue armado caballero en el Monasterio de las Huelgas, junto a Burgos, por el obispo del lugar, y en presencia de su madre quien le ciñó la espada. Desde entonces comprendió que su misión era ser caballero de su tierra y de Cristo. Aquella espada sólo podría desenvainarse contra los enemigos de la fe.
La vida de Fernando fue intachable. Tras casarse, tuvo de su mujer nada menos que 13 hijos, a quienes en su momento armó también caballeros. En León, lo mismo que en Castilla, el pueblo lo quería y lo alababa. Hasta físicamente se mostraba atractivo y gallardo, «caera –diría luego de él su hijo– muy fermoso ome de color en todo el cuerpo, et apuesto et muy bien faccionado». De elevada estatura, distinguido y majestuoso sin perder la sencillez, amable con firmeza, reunía en espléndida armonía las cualidades del padre de familia, del guerrero y del hombre de Estado. Si tenía el don de enseñorear sobre los demás, era porque antes había logrado dominarse a sí mismo.
Hombre virtuoso como pocos, no era la suya una virtud triste ni huraña, ni su corte tenía el aspecto de un monasterio. Gustaba de la magnificencia, los desfiles militares, la liturgia solemne. Prefería las armaduras esbeltas, arrojaba la lanza con destreza, cabalgaba con elegancia, y era siempre el primero, tanto en la iglesia como en el campo, lo mismo en la guerra que en los torneos… y hasta en el ajedrez, que jugaba con pericia. En su corte, quizás por influencia de los árabes circundantes, la música alcanzó un nivel semejante al que conoció en el entorno de S. Luis. Fernando no sólo amaba la música selecta y cantaba con gracia, sino que era también amigo de los trovadores, e incluso se le atribuyen algunas «cantigas», especialmente una en loor de Nuestra Señora. Todo esto resulta encantador como sustento psicológico y cultural de un rey guerrero, asceta y santo. Su hijo Alfonso X el Sabio heredaría la afición poética de su padre, tan cultivada en el hogar. Históricamente parece cada vez más cierto que el florecimiento jurídico, literario y hasta musical de la corte de Alfonso fue resultado del esplendor de la de su padre.
A un género superior de docencia pertenece la encantadora noticia anecdótica que debemos también a su hijo: cuando Fernando iba a caballo con su séquito, al toparse en los polvorientos caminos castellanos con gente de a pie, se hacía a un lado para que el polvo no molestara a los caminantes ni cegara a las mulas.
Pero la poesía, la guitarra y el ajedrez eran sólo una distracción en medio de las fatigas del campamento. Lo permanente en aquella vida heroica, la idea fuerza, la preocupación de todos los instantes, era la reconquista de España, la vuelta de Andalucía a la civilización cristiana. Sólo amó la guerra justa, como cruzada católica y de legitima restauración nacional, evitando siempre en lo posible la lucha contra otros príncipes cristianos, para lo cual recurrió generalmente a la negociación.
Tenía 25 años cuando, rodeado por su ejército de caballeros, se acercó por primera vez a las orillas del Guadalquivir, dando inicio a aquella gesta gloriosa de treinta años, que sólo la muerte pudo interrumpir. Fernando conoció victoría tras victoria. Ningún descalabro en su camino de gloría, ninguna batalla perdida. Al paso de su caballo, Castilla se iba ensanchando sin cesar: primero Baeza, luego Córdoba, Jaén, Murcia, Sevilla, toda la Bética meridional hasta el Mediterráneo, hasta el océano. Cuando conquistó Córdoba, purificó la gran mezquita, consagrándola al culto católico. Sólo quedaba Granada. Si bien no llegó a ocuparla, logró que su emir le pagara tributo; dos siglos después sería conquistada por Fernando e Isabel, el mismo año del descubrimiento de América.
No era la búsqueda de la vana gloria lo que desenfundaba aquella espada victoriosa, sino sólo el pensamiento de la patria y el afán por el reinado de Cristo. «Señor, Tú sabes que no busco una gloria perecedera, sino solamente la gloria de tu nombre», terminó cierta vez en forma de plegaria un discurso delante de su corte. Considerábase un «caballero de Dios», le gustaba llamarse «el siervo de Santa María» y tenía a honra el título de «alférez de Santiago».
Abundemos sobre la faceta mariana de su personalidad. Según la costumbre de los caballeros de su tiempo, Fernando llevaba siempre consigo, atada con una cuerda a la montura de su caballo, una imagen de marfil de Nuestra Señora, la venerable «Virgen de las Batallas», que se conserva hasta hoy en Sevilla. Aun cuando estaba en campaña, no dejaba de rezar el oficio parvo mariano, antecedente medieval del rosario. A la imagen patrona de su ,ejército, la «Virgen de los Reyes», le erigió, durante el asedio de Sevilla, una capilla estable en el campamento, y tras la victoria, renunciando a entrar a la cabeza de su ejército en dicha ciudad, le cedió a la Virgen el honor de presidir el cortejo triunfal. Esa imagen preside hoy una, espléndida capilla en la catedral sevillana. Cuando el eco de sus resonantes victorias llegó hasta
Roma, los Papas Gregorio IV e Inocencio IV lo proclamaron «atleta de Cristo» y «campeón invicto de Nuestro Señor», respectivamente, cual cruzado benemérito de la Cristiandad.
Es bastante conocida la faceta guerrera de la personalidad de Fernando. No lo es tanto su actuación como gobernante, que últimamente la historia ha ido reconstruyendo. Por ejemplo, sus relaciones con la Santa Sede, los obispos, los nobles y los municipios. En el orden educacional, no sólo creó las Universidades de Falencia y Salamanca, Sino que también se preocupó por buscar profesores dentro y fuera de España, concediendo grandes privilegios a los estudiantes. Destacóse asimismo por la represión de las herejías, las cordiales relaciones que mantuvo con los otros reyes de España, su administración económica, y sobre todo el impulso que dio a la codificación del derecho español, ordenando la traducción del Fuego Juzgo en lengua castellana e instaurando el idioma español como lengua oficial de las leyes y documentos públicos, en sustitución del latín. También promovió el arte, acogiendo con la misma esplendidez a los trovadores provenzales que a los artistas ya los sabios. En este catálogo de aciertos no podemos omitir la reorganización de las ciudades conquistadas; en los estados del sur de España encaró con sabiduría el difícil problema de la convivencia; él mismo se declaró «rey de tres religiones», considerando igualmente como súbditos suyos a los cristianos, los judíos y los musulmanes.

A semejanza de su primo, S. Luis, fue celoso en la administración de la justicia. Visitaba personalmente los pueblos de sus estados, oía los pleitos y en ocasiones pronunciaba también las sentencias correspondientes. Durante su largo reinado, siempre que pudo favoreció al pobre contra las injustas pretensiones de los poderosos, y tanto le preocupaba este tema que llegó a instalar en su palacio de Sevilla una rejilla que lo comunicaba con la sala de audiencias, para observar si sus jueces procedían con rectitud. «Oía a todos –nos cuenta un escritor que lo conoció–; la puerta de su tienda estaba abierta de día y de noche, amaba la justicia, recibía con singular agrado a los pobres y los sentaba a su mesa, los servía y les lavaba los pies... Más temo, solía decir, la maldición de una pobre vieja que a todos los ejércitos de los moros».
Fue bajo su reinado que, gracias al botín de tantas conquistas, España se cubrió con el manto espléndido de sus catedrales góticas: Burgos, Toledo, León, Osma, Palencia... El mismo rey impulsaba las obras, y al tiempo que volcaba en ellas sus tesoros, alentaba a los artistas en su emprendimiento. La vida de S. Fernando transcurrió sin especiales contrariedades, ignorando la derrota y el fracaso. Mientras su primo S. Luis se dirigía al cielo a través de la adversidad, Fernando lo hacia por el sendero de la dicha. Dios condujo a ambos a la santidad pero por caminos opuestos: a uno bajo el signo del triunfo terreno y al otro bajo el de la desventura y el revés. Pero ambos se hermanaron encarnando el dechado caballeresco de su época. Un nieto de S. Fernando, hijo de Alfonso, se casaría con Doña Blanca, hija de S. Luis.
No teniendo ya casi nada que conquistar en la Península, Fernando, todavía joven –52 años– pensó llevar sus tropas al territorio africano. Cien mil hombres se habían concentrado en las orillas del Guadalquivir, una flota numerosa comenzó a moverse por el Estrecho de Gibraltar, las armerías toledanas trabajaban al máximo de su capacidad, y ya los príncipes marroquíes, previendo un desastre, enviaban embajadas suplicantes. Pero la muerte invalidó el proyecto, aquella muerte admirable que Alfonso su hijo y sucesor, nos ha relatado con palabras conmovedoras. «Fijo –le dijo el moribundo– rico en fincas de tierra e de muchos buenos vasallos, más que rey alguno de la cristiandad; trabaja por ser bueno y fazer el bien, ca bien has con qué». Y luego, aquella postrera recomendación, en que –el amor a la patria se cubre de gracejo: «Sennor, te dexo toda la tierra de la mar acá, que los moros ganar ovieron al rey Rodrigo. Si en este estado en que yo te la dexo la, sopieres guardar, eres tan buen rey como yo; et si ganares por ti más, eres maior que yo; et si desto menguas, no eres tan bueno como yo».

Advirtiendo que se aproximaba el instante de su muerte, tomó en sus manos una vela, ofreció su vida a Dios. Y mientras los clérigos allí presentes entonaban el Te Deum, entregó su alma al Señor. Todos lo lloraron, incluidos los árabes, que admiraban su lealtad. A sus exequias asistió el rey moro de Granada con cien nobles que llevaban en sus manos antorchas encendidas; la nobleza lo lloraba, el pueblo había perdido su protector. Un rey como aquél sólo aparece cada tanto.
En su sepulcro grabaron en latín, castellano, árabe y hebreo este epitafio: «Aquí yace el Rey muy honrado Don Fernando, señor de Castiella é de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia é de Jaén, el que conquistó toda España, el más leal, é el más verdadero, é el más franco, é el más esforzado, é el más apuesto, é el más granado, é el más sofrido, é el más omildoso, é el que más temía a Dios, é el que más le facía servicio, é el que quebrantó é destruyó’ a todos sus enemigos, é el que alzó y ondró a todos sus amigos, é conquistó la Cibdad de Sevilla, que es cabeza de toda España, é passos hi en el postrimero día de Mayo, en la era de mil et CC et noventa años».
S. Fernando descansa en la abadía de Las Huelgas, allí mismo donde fue armado caballero, que es como el Panteón Real. Su fiesta litúrgica se celebra el 30 de mayo.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Reflexiones castellanas: ¿lobotomía escolar?






Abro la agenda escolar 2012/2013 de mis dos hijas y me encuentro con la agenda típica de cualquier colegio, con sus dibujitos, sus fotitos, sus días , sus meses y , de vez en cuando, una frase rimbombante de cualquier autor que hayan tenido a mano para encauzar la educación de los pequeñajos…nada raro ¿verdad? Bueno bueno, dejenmé que continue ¿la frases? de  James Brown (el músico) , Walt Disney, Oscar Wilde, mezclado con Ovidio, Aristófenes o Cicerón… incluso una sola frase de San Juan Bosco al que, por cierto, ha sido eliminado su condición de santo y lo han dejado al pobrecillo como Juan Bosco. ¿Alguno más? ¡Posclaro! ¿Qué te creías? ¿Iba yo a perder mi tiempo por eso? Frases de Freud,  siete frases de Gandhi (ni una ni dos) , de Tolstoi, de Victor Hugo, de Einstein, de Nietzsche, de J. Ingenieros, de Oscar Romero (el obispo marxista leninista y filoterrorista) , de Confucio, de M.L.King, de P.Coelho, de García Márquez, de Benjamín Franklin o incluso de otro renombradísimo hijo de la gran puta como Sartre. Todo ello endulzado con proverbios árabes y chinos a tutiplén, fotos de los indignados haciendo el símbolo de la victoria y con algún dibujito para el 10 de Diciembre (día de los derechos humanos) en la que aparecen niñas sonrientes de todo el mundo…bueno no sé si todas sonríen por que hay una que lleva burka y no le veo la cara.  

<<¡Como está la educación!>> Se dirán algunos con cierta indignación; <<¡estos sociatas la que han liado!>> exclamarán otros más indignados si cabe … a lo que yo contestaré: <<¡no hombre no! ¡Déjame a los sociatas en paz! ¡pobrecillos!>>

<<Mis hijas estudian en un colegio de
la Fundación EducaciónCatólica y lo regentan las Esclavas del Corazón de Jesús.>>

¿Qué se habrán creído estos cavernículas tradicionalistas? ¡aquí mandamos nosotras! que somos abiertas, plurales, demócratas y tolerantes...

Por cierto, ni una sola mención a los evangelios ¡chúpate esa!


Odio eterno al Mundo Moderno.

lunes, 27 de agosto de 2012

Reflexiones castellanas: Contra el mundo moderno.


Me hace gracia la frase:«Que esto ocurra en pleno siglo XXI» que escupe la mayoría de la gente que conozco cuando es informada de alguna tragedia como si durante este período de la historia fuesen imposibles las guerras, las hambrunas, las matanzas, los holocaustos, etc... y las pasiones del hombre estuviesen por completo erradicadas.

¡JA! Nunca antes el mundo había sido tan criminal, nunca antes del s.XX que acabamos de dejar atrás había el mundo sido tan belicoso y desigual, tan injusto y tan enfermo; nunca antes un sistema político había llegado a abarcar las cuotas de poder tan descaradamente totalitarias de las que goza el actual...¿seguimos? Me aburre ya todo esto.

Y todavía hay quien quiere reformar la democracia y cree sinceramente que cualquier tiempo pasado fue peor.

Soy un retrógrado, por supuesto, pues si ser prógrado supone caminar hacia el abismo mejor será que no cuenten conmigo.

Soy un reaccionario, también, lo contrario sería estar muerto y ser un cobarde.

Por si alguien no se había enterado de que iba esto.

sábado, 25 de agosto de 2012

Lecturas (VIII): José María Iraburu


<<Se ha consumado en nuestro tiempo la apostasía de las naciones cristianas de Occidente. El Renacimiento, aunque admira la antigüedad pagana e inicia el menosprecio del pasado cristiano, aún acepta la Iglesia de Cristo. La Reforma protestante rechaza la Iglesia, pero admite a Cristo. La Ilustración rechaza la Iglesia y Cristo, pero dice creer en el Dios del deísmo. El Liberalismo que le sigue, y sus hijos liberales y socialistas, marxistas o nazis, no cree en la Iglesia, ni en Cristo, ni en Dios; sólo en el hombre. Finalmente, la Apostasía actual no cree ya ni en la Iglesia ni en Cristo, ni en Dios ni en el hombre.
En éstas estamos.>>


José María Iraburu, "De Cristo o del Mundo".

miércoles, 22 de agosto de 2012

¡Para mi dos huevos duros!


Esto se pone cada vez más esperpéntico:

Mario Conde, chorizo condenado, banquero liberal y masón reconocido, salta a la política en las gallegas arropado por el medio de la derecha (Intereconomía Tv y La Gaceta) y la parte más rancia (¿se puede?) de un PP decadente.

Gordillo, exfalangista, revolucionario y guardia civil frustrado, asaltando fincas sin motivaciones reales (¡si por lo menos las trabajasen en vez de hacerse la foto!) salvo auparse a la política nacional - tiempo al tiempo -, amparado por el gobierno más ladrón, más corrupto y más nefasto que jamás conoció este país: el PSOE-A (¡reiros del gürtel!) y alentado por la prensa de la extrema-izquierda multimillonaria de Roures (La Sexta y Público).

¿Lo próximo? ¿Un Amanecer Dorado a la española con Manuel Canduela o Pedro Varela (puesto a pedir chorizos y condenados ¿quienes mejor?) de lideres racial-espirituales? ¿Un Willy Toledo abandonando la interpretación subvencionada para entrar de lleno en política? (más aun, que ya se nos presentó por la II), ¿el lúnatico y mentiroso Enrique de Diego?...

Puestos a vivir en un circo, que por lo menos gobiernen los payasos y no los cretinos, los populistas y los ladrones (que de eso ya teníamos antes). Así que mira, puestos a pedir payasos, pidamos a los que hacen gracias: yo votaría a Pepe Viyuela que aunque sea rojo por lo menos es simpático, y te echas unas risas.


Joder que país.

sábado, 18 de agosto de 2012

Reflexiones castellanas: Libertad

(...)<<Cuando el Hombre-Dios nos dijo: "Sed buenos", nos dijo: "Sed libres". Por eso tenemos hasta obligación de ser libres los cristianos. (...) En un pueblo , en su mayor parte al menos, verdadera, eficaz, ardientemente cristiano, es imposible la tiranía: la sola actitud pasiva pero firme y noble de este pueblo, haría retroceder al tirano y morir de vergüenza a todos los egoístas que formasen su corte. (...)>>




Antonio Aparisi i Guijarro <<Pensamientos filosófico-políticos>>


Libertad del hombre, comprendida como medio y como elemento interno del ser humano...simplemente es su conceptualización clásica, católica y recogida en el derecho natural. La libertad que nos enfrenta a los impulsos, pasiones e instintos ( los que queden...) y que, librándonos de ellos, nos convierte en dueños de nosotros mismos; esto, Dios mediante, nos permite que seamos capaces de regir nuestra vida como hombre. Es decir, la libertad es el medio que nos permite ser hombre.


"Libertad" moderna, liberal, Revolucionaria, o como me gusta decir, Libertad del animal , que es concebida como un fin en si misma y no puede ser más diferente que la anterior. Es la "libertad" de hacer lo que nos apetezca en el momento que nos apetezca, es decir, el <<lo quiero ahora y lo quiero ya>>; es el dejarnos arrastrar precisamente por aquello que los clásicos entendieron que era contrario a la libertad, esto es: las pasiones, los impulsos y los instintos (repito, si es que quedan). Es la "libertad" que nos condena al estado animal y primitivo y que supone el mejor caldo de cultivo de cualquier totalitarismo, sea de la índole que sea.


Ya dijo Solschenizyn (creo sea una verdadera escuela al haber sufrido un totalitarismo brutal) que el peor de todos los regímenes totalitarios era el liberal puesto que generaba verdaderos esclavos ignorantes de su condición y que retroalimentaban precisamente esta. Belloc también lo vino demostrando a lo largo de su vida y magistralmente sintetizado en "El estado servil". Pero bueno, ya puestos a buscar autores acerca de ello, me quedo con Aparisi i Guijarro o Balmes, que décadas antes ya lo expusieron de forma acertadísima.

viernes, 17 de agosto de 2012

Reflexiones castellanas: Nadie es más que nadie

<<Sábete Sancho, que no es un hombre más que otro, si no hace más que otro>>


<<No es un hombre más que otro, si no hace más que otro>> dice Cervantes en boca de Don Quijote y <<nadie es más que nadie>> Juan Bravo en las guerras Comuneras... es un pensamiento que sintetiza la máxima de igualdad arraigada en Castilla a lo largo de los siglos y que hunde sus raíces en la doctrina católica y en la Reconquista, donde los colonos que se asentaban en Castilla (generalmente vascos, astures y cántabros) forman sus villas a las que despues los reyes conceden fueros propios...son, digamos, campesinos soldados, que con el tiempo llegan a pertenecer a la baja-nobleza y a la caballería (gran ejemplo el infanzón Don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, en el S.XI).

Recordemos también que en el reino de Castilla nunca existió el régimen feudal y un colono ganaba y valía lo que ganaba y mantenía con su trabajo y con su espada. De este hecho se desprenderá más tarde, como dice el buen Don Claudio Sánchez Albornoz, el sentimiento y concepto de hidalguía; en Castilla  - las crónicas alemanas muestran con asombro (y desprecio por cierto) - un mendigo mira de tu a tu a un juez o a un Conde, puesto que <<nadie es más que nadie>>.

Pero no todo lo que reluce es oro, pues con el tiempo, ese concepto y sentimiento hidalgo acabará por degenerar en el mal nacional: la envidia, bien resumida en esta expresión : <<y este ¿quién coño se ha creído que es?>> (Pio Baroja) . Esta degeneración de la igualdad que es la envidia, junto con la hidalguía, es la cara y la cruz , en parte, del ser castellano, quien todo lo puede pero quien no soporta que lo pueda su vecino....

Por lo tanto, existe un igualitarismo saludable, reflejado en aquel <<no es un hombre más que otro, si no hace más que otro>> de Cervantes, donde se concede la igualdad de origen, basada en la certeza de ser todos hijos de Dios por igual, pero la capacidad de diferenciarse de acuerdo con el esfuerzo. Por otro lado, un igualitarismo casi ideológico o pseudo-instintivo, que es la envidia; degenerada de la anterior virtud, la propia exigencia de que todos seamos iguales "per se" -mejor dicho a la castellana" por cojones".- sin importar los esfuerzos de cada cual...

Anda que no da mecha para tratar este tema. Prometo algún día ponerme con ello más profundamente.


sábado, 28 de julio de 2012

Lecturas (VII): Marcelino Menéndez y Pelayo "El Brindis del Retiro"

Don Marcelino Menéndez y Pelayo

«Yo no pensaba hablar; pero las alusiones que me han dirigido los señores que han hablado antes, me obligan a tomar la palabra. Brindo por lo que nadie ha brindado hasta ahora: por las grandes ideas que fueron alma e inspiración de los poemas calderonianos. En primer lugar, por la fe católica, apostólica romana, que en siete siglos de lucha nos hizo reconquistar el patrio suelo, y que en los albores del Renacimiento abrió a los castellanos las vírgenes selvas de América, y a los portugueses los fabulosos santuarios de la India. Por la fe católica, que es el substratum, la esencia y lo más grande, y lo más hermoso de nuestra teología, de nuestra filosofía, de nuestra literatura y de nuestro arte.

Brindo, en segundo lugar, por la antigua y tradicional monarquía española, cristiana en la esencia y democrática en la forma, que, durante todo el siglo XVI, vivió de un modo cenobítico y austero; y brindo por la casa de Austria, que con ser de origen extranjero y tener intereses y tendencias contrarios a los nuestros, se convirtió en porta-estandarte de la Iglesia, en goufaloniera de la Santa Sede, durante toda aquella centuria.

Brindo por la nación española, amazona de la raza latina, de la cual fue escudo y valladar firmísimo contra la barbarie germánica y el espíritu de disgregación y de herejía, que separó de nosotros a las razas septentrionales.

Brindo por el municipio español, hijo glorioso del municipio romano y expresión de la verdadera y legítima y sacrosanta libertad española, que Calderón sublimó hasta las alturas del arte en El Alcalde de Zalamea, y que Alejandro Herculano ha inmortalizado en la historia.

En suma, brindo por todas las ideas, por todos los sentimientos que Calderón ha traído al arte; sentimientos e ideas que son los nuestros, que aceptamos por propios, con los cuales nos enorgullecemos y vanagloriamos; nosotros los que sentimos y pensamos como él, los únicos que con razón, y justicia, y derecho, podemos enaltecer su memoria, la memoria del Poeta español y católico por excelencia; del poeta de todas las intolerancias e intransigencias católicas; del poeta teólogo; del poeta inquisitorial, a quien nosotros aplaudimos, y festejamos, y bendecimos, y a quien de ninguna suerte pueden contar por suyo los partidos más o menos liberales que en nombre de la unidad centralista a la francesa, han ahogado y destruido la antigua libertad municipal y foral de la Península, asesinada primero por la casa de Borbón y luego por los Gobiernos revolucionarios de este siglo.

Y digo y declaro firmemente que no me adhiero al centenario en lo que tiene de fiesta semipagana, informada por principios que aborrezco y que poco habían de agradar a tan cristiano poeta como Calderón, si levantase la cabeza.

Y ya que me he levantado, y que no es ocasión de traer a esta reunión fraternal nuestros rencores y divergencias de fuera, brindo por los catedráticos lusitanos que han venido a honrar con su presencia esta fiesta, y a quienes miro, y debemos mirar todos, como hermanos, por lo mismo que hablan una lengua española, y que pertenecen a la raza española, y no digo ibérica, porque estos vocablos de iberismo y de unidad ibérica tienen no sé qué mal sabor progresista (murmullos). Sí: española, lo repito, que españoles llamó siempre a los portugueses Camoens, afirmó que españoles somos, y que de españoles nos debemos preciar todos los que habitamos la Península Ibérica.

Y brindo, en suma, por todos los catedráticos aquí presentes, representantes de las diversas naciones latinas que, como arroyos, han venido a mezclarse en el gran Océano de nuestra gente romana.»

miércoles, 25 de julio de 2012

El Cid, San Lázaro y su peregrinación a Santiago





Interesante adaptación de Don Joaquín Díaz de una de las piezas más peculiares de nuestro romancero tradicional castellano.
Es interesante por muchas cuestiones:

1- Como dijera Don Ramón Menéndez Pidal, toda la obra cidiana se divide en dos partes, la primera que es la púramente histórica (con sus más y sus menos) recopilada en "El Cantar del Mio Cid" y en "El cerco de Zamora", donde salvando las licencias poéticas, los historiadores encuentran sucesos y hechos verdaderamente históricos sin grandes exageraciones (como por ejemplo en la hermosa "Canción de Roland" francesa) que es lo que diferencia al romancero medieval castellano del resto de Europa.

2- Este romance es a-histórico, es decir, no está recogido en ninguna fuente o crónica el hecho de que Don Rodrigo acudiese a Santiago y , es más, seguramente sea ya bajo-medieval (s.XV) por lo que más que un hecho histórico refleja un sentir popular que se basa principalmente en el concepto de penitencia y expiación de los errores y pecados de Castilla (tan dolida durante la mayor parte del s.XV). Refleja una similitud extraordinaria con la situación actual y aporta una exquisita metáfora de los pasos que debemos seguir.

Ya lo dijo San Lázaro en el romance, <<Rodrigo, Dios bien te quiere y otorgado te tenía, que lo que tu comenzaste crecerá de día en día>>

Ya solo queda que esta España (o los despojos que de ella quedan), se humille ante Dios y solicite de nuevo a Santiago su intercesión, teniendo que expiar demasiados errores, para que este triste pueblo vuelva de nuevo al camino correcto...lo demás nos será dado por añadidura.

¡Esperanza!, ¡Santiago y Cierra España!

martes, 24 de julio de 2012

La Batalla De Clavijo y El Milagro De Santiago.



Leyenda o realidad, los hechos surgidos en la batalla de Clavijo han marcado una profunda huella en la historia de España.

Clavijo, enclave que se encuentra a 17 kilómetros de Logroño, ha sido considerado como uno de los lugares más emblemáticos de la Reconquista Española. En dicho emplazamiento se produjo una de las batallas más legendarias y carismáticas de la cruzada peninsular, no tanto por la táctica, como por la aparición de Santiago Apóstol al Rey Ramiro I.

El Rey Ramiro I de Asturias, se niega a conceder el Tributo de las Cien Doncellas a Abderramán III, con lo que rompe con la neutralidad que el impuesto brindaba produciéndose la contienda. La negativa de la entrega anual de 100 mujeres jóvenes cristianas a los moros a cambio de la paz, es el motivo del conflicto.

El Rey reunió y convocó a toda la región contra los paganos siendo en un primer momento derrotados en Albelda (La Rioja), no pudiendo más que esconderse en Clavijo. Sabiéndose vencido por la diezma de sus tropas, en ensoñaciones se le apareció el Apóstol;

"Sepas que Nuestro Señor Ihesu Cristo partio a todos los angeles mis hermanos las prouincias dela tierra e a mi solo dio a España, e sey fuerte e firme en tus fechos, ca yo so Santiago apostol de Ihesu Cristo que vengo por te ayudar. E sepas por verdad que enla mañana venceras conel ayuda de dios todos estos moros que te tienen cercado avnque moriran munchos delos tuyos, a los quales esta aparejada la gloria de parayso. E por que desto seas cierto ver me has enla mañana encima de vn cauallo blanco con vna seña blanca e grand espada reluziente enla mano. E luego enla mañana confesar vos hedes e rescebiredes el cuerpo de Nuestro Señor Ihesu Cristo e fecho esto non dubdedes de ferir enlos moros llamando 'Dios ayuda a Santiago' que sepas cierta mente que todos los venceras e meteras a espada".

La batalla de Clavijo es una de las claves para que actualmente entendamos el movimiento jacobeo en España, que se convirtió en la Edad Media, en uno de los lugares de peregrinación por excelencia de los cristianos, al mismo nivel que Jerusalén y Roma.

Las apariciones del Santo recorrerán todo el territorio peninsular mezclándose la realidad con la devoción en la Historia Oficial.

Como agradecimiento de la ayuda prestada en el batalla se instaura el Voto de Santiago. El Rey Ramiro I, dispuso la realización del Voto de Santiago. Será en la Calahorra el 25 de mayo de 844, por medio de un solemne privilegio se concede a la Iglesia de Santiago de Compostela un impuesto procedente de todas las regiones españolas, que comprendía tanto cosechas como botines de guerra e, incluso se crea el compromiso de viajar y peregrinar a Santiago llevando ofrendas. En 1812 es abolido en las Cortes de Cádiz , aquí sorprende que el incumplimiento del Voto por parte de la Nación española haya sido el prólogo al hundimiento de España como potencia en el S.XIX . En 1936 simbólicamente es rehabilitado y renovado simbólica y anualmente por el Rey de España cada 25 de mayo, como patrón protector de España.

Lecturas (VI): Antonio Caponnetto

<<No cierres jamás buen castellano la tumba de aquellos paladines; un día, nuestro señor don Rodrigo, que sabe ganar batallas después de muerto, despertará en la huesa y limpiando el hollín de su tizona montará en su glorioso corcel y rasgará los velos de los sepulcros y de las cunas y jurará por la Cruz de su Espada purgar a España de renegados y de felones.>>

  Antonio Caponnetto

lunes, 16 de julio de 2012

Demos gracias a la democracia, gracias a ella, hoy somos lo que somos.

A ti te bajan el sueldo, a ti te congelan la pensión, a ti te putean con los medicamentos, a ti te cierran urgencias, a ti te recortan el paro, a ti te suben las tasas, a ti te aumentan los impuestos....podríamos seguir hasta el infinito. Mientras tanto uno se pregunta ¿y ellos?...esto es puro y duro recochineo.

BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 169 Lunes 16 de julio de 2012 Sec. III. Pág. 50853

III. OTRAS DISPOSICIONES
MINISTERIO DEL INTERIOR 9453

(...)Durante el segundo trimestre del presente ejercicio presupuestario de 2012, la mencionada subvención se ha llevado a efecto, abonándose las siguientes cantidades a las entidades beneficiarias:

PARTIDO POPULAR . .7.677.545,40
PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL .4.380.604,38
CONVERGENCIA DEMOCRÁTICA DE CATALUNYA . .548.354,52
PARTIT DELS SOCIALISTES DE CATALUNYA . .655.734,09
PARTIDO POPULAR-PARTIDO ARAGONES:
PARTIDO POPULAR . 214.489,05
PARTIDO ARAGONÉS .71.496,36
IZQUIERDA UNIDA (LA IZQUIERDA PLURAL) .738.980,07
AMAIUR . .267.933,99
UNIÓN PROGRESO Y DEMOCRACIA .618.887,70
PARTIDO NACIONALISTA VASCO .231.749,43
ESQUERRA REPUBLICANA DE CATALUNYA . .168.546,75
INICIATIVA PER CATALUNYA-VERDS (LA IZQUIERDA PLURAL) .179.498,94
BLOQUE NACIONALISTA GALEGO .118.374,90
COALICION CANARIA (CC-PNC-NC) .99.391,17
UNION DEL PUEBLO NAVARRO-PARTIDO POPULAR .91.181,88
BLOC INICIATIVA VERDS EQUO COALICIO COMPROMIS (COMPROMIS Q) . .74.924,10
FORO DE CIUDADANOS .62.711,55
IZQUIERDA UNIDA-CHUNTA ARAGONESISTA (LA IZQUIERDA PLURAL):
IZQUIERDA UNIDA . .15.334,65
CHUNTA ARAGONESISTA .35.780,85
GEROA BAI . 35.737,41

Lo que se hace público de conformidad con lo previsto en la disposición adicional décima, del Real Decreto 887/2006, de 21 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre, General de Subvenciones («BOE» número 176, de 25 de julio de 2006), con su inserción en el «Boletín Oficial del Estado».

domingo, 15 de julio de 2012

800 AÑOS

Mañana lunes, hace 800 años tuvo lugar la batalla de LAS NAVAS DE TOLOSA.

Durante la noche de ayer sábado, el ejército cruzado se ha desplazado hasta la Mesa del Rey, y han resistido los ataques musulmanes para ser desalojados.

A medio día de hoy, domingo, el ejército almohade ha formado para presentar batalla pero Alfonso VIII, con las fuerzas al mínimo, esperará a la jornada de mañana lunes para desplegar. A lo largo de la jornada de hoy el resto del ejército cristiano irá llegando hasta la Mesa.

Durante esta noche ambos ejércitos velaran armas. Probablemente no eran conscientes de la importancia que tendría lo que iba a suceder al día siguiente.

Mañana lunes, de madrugada, entre cantos y oraciones, los castellanos, órdenes militares, aragoneses, navarros, y algunos caballeros ultramontanos, leoneses y portugueses, descenderán por la ladera de la Mesa del Rey, para da el golpe definitivo a los musulmanes y comenzar, por fin, la última etapa de la Reconquista.

Una Reconquista comenzada en las escarpadas tierras asturianas, que restaurará la vieja Hispania romana y visigoda.

Las carga de los tres reyes en Las Navas de Tolosa encaminó a España a su unidad definitiva con Isabel y Fernando, cuando el Renacimiento dejaba atrás una Edad Media dura y, a veces menospreciada por la historia. Un Renacimiento que llevó a España a dar a conocer un mundo entonces desconocido: el Atlántico, América, el Pacífico…

Los herederos de Alfonso VIII, de Garci Fernandez, de los siete condes de Uclés, y de tantos y tantos otros, doblarán el Cabo de Hornos y llegarán hasta las islas del Pacífico, Alaska, Australia, hasta rincones inimaginables donde, alguna vez, se habló español.

jueves, 28 de junio de 2012

Libertad Religiosa o la fe como fundamento de la patria.

En el epílogo de su “Historia de los heterodoxos españoles”, Don Marcelino Menéndez Pelayo resalta un hecho incontrovertible: fue la fe católica la que dotó a España de una conciencia de nación, de gran nación, librándonos de ser muchedumbre de gentes colecticias, nacidas para la presa tenaz de cualquier vecino codicioso, y augura que el día en que esa fe se extinga volveremos al cantonalismo de los reinos de taifas.

El odio hacia la religión católica es también odio hacia lo que es constitutivamente español; intento, como señalara Don Marcelino, de viciar, desconcertar y pervertir el modo de ser nacional, de sacar a la superficie todo lo malo, todo lo anárquico, todo lo desbocado de nuestro carácter.

A la postre de todos los intentos de radicar la presencia de la fe católica de la vida social española, son expresiones de un arrebato autodestructivo. Como los alacranes que se clavan su propio aguijón y agonizan víctimas de su propio veneno, nuestros gobernantes pretenden la aniquilación de lo constitutivamente español, marginando la herencia histórica que hizo posible el nacimiento de nuestra conciencia nacional.

La sana laicidad del estado se empieza a confundir con una beligerancia anticatólica que trata de negar al hombre su vinculación con la trascendencia, que trata de borrar nuestra genealogía espiritual y cultural; y borrar esa genealogía es condenar a los españoles al desarraigo, a la orfandad, a la intemperie.

Quienes ahora impulsan esta ley contra la libertad religiosa, que es una ley contra la identidad española , saben que la fe católica guarda en su seno una cosmovisión y una antropología que dan una respuesta cargada de sentido a los grandes anhelos humanos; saben que, como afirmaba Chesterton, esa fe es una dinamita que no solo es capaz de hacer añicos un sistema injusto, sino que puede ser el sustrato sano y firme para una sociedad renovada. Saben que la fe católica es nada más y nada menos que el esqueleto y las entrañas, la musculatura y el espíritu, el alma y el carácter de nuestra identidad nacional.

Eso es precisamente lo que anhelan destruir, para convertirnos, como anticipara Menéndez Pelayo, en muchedumbre de gentes colecticias, sin rumbo y sin norte, condenadas a la disgregación y la inanidad, condenadas también … a despellejarse entre si.

domingo, 24 de junio de 2012

Hacia una ética policial (I) : Opus ustitiae pax



Es obvio que un anhelo de todo hombre es sin duda que su vida se desarrolle en un ámbito en el que reine la paz y que permita desarrollar sus potenciales características de acuerdo a unos principios y de la forma que menos se vean distorsionados. Desde luego en una situación bélica o caótica difícilmente podrá la sociedad desarrollarse de acuerdo a sus potenciales, así como difícilmente también una familia será incapaz de desarrollarse si sus miembros no se encuentran en un estado que sea , cuanto menos, similar a la paz . No concibo ningún ser humano que obre de otra forma aunque si bien es cierto que los seres humanos y sus asociaciones temporales (familias, municipios, naciones, confederaciones, patrias…) poseen en cada lugar y en cada época una forma diferente de alcanzar la ya mencionada paz, incluso a través de la violencia y de sistemas políticos diferentes, estén equivocados o no.

Esto genera una cuestión primordial, ¿es el conjunto de los hombres quien al encontrarse en paz consigo mismo y con su entorno permiten una sociedad en paz? ¿es una sociedad en paz la que permite al individuo desarrollarse? Sin duda ambas son sentencias correctas pero , por separado, insuficientes. Necesitamos conjugar estas dos máximas para que el anhelo del hombre llegue a ser real.

¿A través de qué concepto/obra puede el ser humano alcanzar dicha situación personal y socialmente preferible e ideal? Esto nos lo clarifica una de las mentes más portentosas y justas de su tiempo, San Agustínde Hipona, cuando  nos dice:  <<(…)Actúa con justicia y tendrás paz…estas dos virtudes se aman, se besan. Quizá quisieras tener una de ellas sin la otra. “¿Quieres tener paz?” Todos, de forma unánime, responden: “la quiero, la amo, la deseo”. Ama, pues, también la justicia(…)>>.  Es sencillo, el hombre y su sociedad alcanzan la paz a través de la justicia.  Por lo tanto es fácil afirmar lo que aquel antiguo dicho que Pio XII colocó en su escudo y que da nombre a este artículo: Opus ustitiae pax, es decir, la paz es obra de la justicia.

Hasta aquí queda claro la vital importancia de ese concepto tan manido que es la justicia y que una sociedad tan relativista como la actual pone en tela de juicio constantemente. Pero es ahí donde la sociedad coloca al ser humano individual y corporativo que guarde esa paz a través de la justicia. En este momento se engrasa la maquinaria y aparecen multitud de actores, desde jueces, militares, abogados y , sin duda en primera línea de combate, policías. Por que  los policías tenemos la obligación y el imperativo moral  para que gracias a nuestro esfuerzo individual y colectivo, la sociedad y el ser individual puedan desarrollar todo su potencial material y espiritual. Es decir, el policía en la colectividad es la vanguardia de la justicia gracias a la cual se alcanza la paz. Lógicamente no todo el monte es orégano y una cosa es la situación ideal y otra la real, pero aquí vamos a intentar tratar el como debiera y no el como es.

Para conservar lo anteriormente expuesto debemos incidir en el imperativo moral que posee nuestro oficio y  cómo es deber insalvable el condicionar nuestra función a la justicia. Por ello es necesario conocer que es lo que corrompe la justicia y como debemos evitar esas situaciones; no obstante somos humanos y por lo tanto imperfectos lo que no implica dejadez ni exigencia de autosuperación. 



Para ello, conozcamos y resumamos algunos de los aspectos que dificultan la realización de la justicia y que nos implican a nosotros como hombres y como portaestandartes de ella, solicitando al lector que haga un pequeño esfuerzo primero entre diferenciar el hecho moral del hecho legal:

1-     Es básico entender que difícilmente seremos justos cuando nos demos cuenta de que poseemos un amor desordenado hacia las distintas realidades que nos rodean – el dinero, los amigos, el grupo, el país, …- debido a que inconscientemente trataremos de beneficiarlas mediante nuestra conducta, sintiendo que efectivamente las estamos protegiendo por amor hacia ellas sin darnos cuenta que la realidad se resume en imparcialidad o injusticia. Como hemos dicho, sin justicia no habrá paz.

2-     La mala costumbre que tenemos de cometer  a menudo pequeñas injusticias es un hecho que hace perder lentamente el sentido de la rectitud que la justicia necesita. La justicia debe ser limpia y no nos damos cuenta que el polvo mancha lentamente el uniforme  y sucede que al cabo del tiempo ya que tenemos el uniforme sucio dejamos de temer incluso al barro.

3-     A pesar de nuestro amor por la justicia, solemos ser – como todo hombre- débiles e indecisos. Fácilmente podemos ceder a la presión de aquellos que nos adelantan sin escrúpulos para no tener problemas y sin embargo aplicamos rectamente la ley ante aquellos que no son temibles para nosotros y que generalmente suelen ser los más débiles. De esto podemos poner mil ejemplos cada uno en nuestra vida diaria. Muchas veces depende de cómo o quien sea el objeto de nuestro trabajo a veces actuamos de una forma o de otra; seremos, pues, injustos y como vengo diciendo, sin justicia….    

4-     Nuestras antipatías personales son un verdadero lastre para la justicia general. Es seguro que muchos de nosotros poseemos muchas de esas antipatías, muchas veces es un sistema natural de autodefensa que el subconsciente nos impone y no siempre son negativas en nuestro plano individual; pero no debemos olvidar lo que somos y lo que representamos y a no ser que seamos santos, generalmente procederemos a ser injustos con aquellos que nos son antipáticos. Por ejemplo, como me caen mal los gitanos, procederé de una forma determinada siempre con ellos, por que son unos ladrones, sucios y mentirosos no obrando conforme a lo justo y si  conforme a mis prejuicios. Seré por lo tanto injusto.

Podría serguir con innumerables ponencias, pero dudo que se hayan soportado tan siquiera estas, así que de momento basten para plasmar mis intenciones.

En el siguiente artículo trataremos, siguiendo la estela de San Agustín, de analizar la necesaria autoridad y sus peligros.

Un saludo.