domingo, 2 de marzo de 2014

Afán de "Tener" para poder "Ser"

El Mundo Moderno tiene la imperante necesidad de escupirnos en la cara la estúpida idea de que debemos "tener" para poder "ser". Debemos "poseer" objetos y metas para conquistar nuestra posición en la vida ... yo, que soy un reaccionario, me limito a reflexionar junto a San Francisco: <<Tener ¿para qué?>> ¿De qué sirve tener? ¡ya lo sé! no sirve de nada y hoy nos lo recordaban en la misa (San Mateo 6, 24-34).

Es imposible que un ser humano sano pueda amar un mundo que nos guía a través de él según esas premisas; precisamente por que el ser humano saludable tiende a razonar para comprender, para "ser"; necesita comprender para amar, necesita también comprender para obrar. El ser humano saludable no puede amar un mundo al que no comprende y por lo tanto no le parece ser digno de amar. ¿Quién puede creer que este mundo merezca amor?¿de qué sirve amar lo que se ha consagrado a sí mismo al odio?.

El hombre no quiere tener para poder ser, quiere ser para comprender y quiere comprender para amar y precisamente porque el mundo moderno odia lo que naturalmente ama, necesita defenderlo.

Por eso mismo, el mundo moderno nos muestra otra máxima falsa: que tener es ser, mientras que la sabiduría eterna nos enseña que ser es defenderse.