sábado, 14 de mayo de 2011

Madrid 1936, el preludio.

Hoy, un grupo de amigos,  nos disponíamos a realizar un viaje al cual no estamos acostumbrados, ya que siempre solemos realizar excursiones de otra temática relacionada con nuestra historia, quizás, más lejana en el tiempo, pero creo que la decisión ha sido de lo más acertada y se ha procedido a realizar un trabajo de campo acerca de los sucesos que ensombrecieron la ciudad de Madrid antes y durante el inicio de la Guerra Civil de 1936. Todo estaba listo, las ganas, el humor, el tiempo y la preparación del viaje, por otro lado excelente, presagiaban un buen día. 

El grupo
Hay que decir que todo el mérito se lo ha llevado justamente Jose que ha sido quien a preparado el itinerario, ha contratado el microbús, el restaurante, ha contactado con los especialistas y ha preparado las sorpresas que nos haría degustar en adelante… pero solo a cuenta gotas, pues se las ha guardado y nos las ha ido ofreciendo a medida que avanzaba la visita. También hay que agradecerle el enorme dossier gráfico que ha realizado, con fotografías del recorrido durante esos tristes acontecimientos que inundaron Villa (y no Corte) de Madrid durante los meses anteriores y primeros del conflicto que asoló España en 1936.

La verdad es que el dossier es muy bueno, con abundante documentación gráfica y  escrita, de vital importancia para comprender un viaje de estas características, donde se pretende vivir la historia en primera persona…lo que toda la vida ha sido el trabajo de campo.

La primera parada fue el Puente de los Franceses donde hemos tomado contacto con uno de los puntos más importantes de conflicto bélico en Madrid y donde el amigo José se ha encargado de prologarnos la ruta que íbamos a realizar. De ahí algo más tarde llegamos al cercano Parque del Oeste , donde todavía hoy se conservan los Bunkers en mejor estado del bando nacional y que fue la línea donde durante tres años iba a focalizar buena parte del conflicto en Madrid.

La siguiente parada ha sido el edificio del ejército del Aire en la calle Princesa, donde se encontraba la primera línea republicana en Madrid, el hospital Clínico de gran importancia o la ciudad Universitaria…pero lo que iba a marcar el resto del viaje iba a ser que precisamente en ese punto se encontraba la cárcel Modelo; pronto verán por que.

Más adelante cogimos el microbus que nos dejó el la calle Ferraz, frente al Templo de Debod,  y de allí nos dirigimos andando ,entre charlas muy animadas y risas, a la calle Fomento, donde se encontraba la temible Checa de Fomento. En ese momento, el amigo Don José María, que es un verdadero experto en toda temática histórica referente a la represión izquierdista durante el período republicano y frente populista, nos ha dado una enorme clase acerca de la composición y funcionamiento de las Checas en general y de la de Fomento en particular, así como información valiosísima sobre los responsables de esta, los tribunales que la componían, las celdas especiales donde se practicaba la torturan con métodos recién importados de la Unión Soviética, etc…  al finalizar se ha querido rendir un pequeño homenaje a las miles de víctimas de la checa en Madrid y tras unas breves palabras se ha colocado un lazo con los colores de la bandera nacional en una de sus ventanas.

Fachada de la Checa de Fomento, actual IES Satnta Teresa, curioso.

Spiderman

Tras ello, el grupo se ha desplazado hasta el parque que hoy en día es el Templo de Debod, pero que en su momento se encontraba emplazado el Cuartel de la Montaña, con una parada previa en la confluencia de la Plaza de España y la Calle Ferraz donde se apostaron los millares de milicianos que indecisos no se decidían a asaltar el Cuartel. Ya en el parque, y con paso forzado en el monumento a los caídos en aquella matanza sito en el mismo lugar, se ha procedido a realizar una explicación acerca de los sucesos de aquel fatídico y caluroso Julio , todo ello ampliado con abundante información gráfica que , sinceramente, nos han puesto los pelos de punta. Otras breves palabras de homenaje y otro lazo con la bandera nacional han sido depositados en el lugar.

La emotividad del viaje, hasta el momento escasa, empezaba a resaltar y se ha iniciado un debate acerca del poder y manipulación de la masa que ha degenerado en el eterno y polémico debate acerca de la soberanía popular…no es necesario que explique mi postura ¿cierto?.

De nuevo en el microbus, y esta vez en dirección al cementerio madrileño de la Almudena, se ha iniciado vía micrófono el siguiente punto, que es el crimen de estado y vil asesinato de Calvo Sotelo a manos de su escolta con todas las consecuencias que de ello resultó…en fin, la gota que colmó el vaso. De paso, se ha recorrido un itinerario especial donde hemos podido ver la antigua cárcel de Polier (actualmente, de nuevo,  colegio Calasancio)y el domicilio de Calvo Sotelo en la Calle Velazquez, donde se ha relatado el proceso de ejecución, unos metros más abajo, de este ilustre personaje, así como la repercusión en la prensa (Portada y primera página de ABC del 14 de Julio incluidas en el Dossier) y su silencio al día siguiente.

A la llegada, el primer punto a visitar ha sido la pequeña esquina  situada en la calle Daroca , limítrofe con el campo santo, donde los ejecutores dejan el cuerpo del político. En ese lugar se ha realizado de nuevo una explicación de lo que supuso este hecho y como fue realizado, así como su funeral y las repercusiones que en el ánimo de buena parte de la población representó. Ya dentro del cementerio hemos podido ver la tumba de Calvo Sotelo , donde se ha realizado un pequeño homenaje del mismo modo que los anteriores, y el monumento a los caídos en el Cuartel de la Montaña. Tras ello, no he podido dejar pasar la visita (fuera del recorrido del viaje) al monumento de a los caídos de la División Azul

El cuerpo sin vida de Calvo sotelo en la Calle Daroca
La misma esquina en la actualidad


Monumento a los caídos en el Cuartel de la Montaña, Cementerio de la Almudena.

Las emociones estaban cada vez más encendidas, pues además de las explicaciones, el dossier nos aportaba una ampliación gráfica excelente de todos estos sucesos, por ello, y ya rozando las 14:00 horas, el grupo se ha puesto en marcha y , de nuevo en el microbús, y partiendo hacia el pequeño pueblo de Paracuellos del Jarama, hemos tenido a bien comer; la comida se ha realizado en el Restaurante Orasis de Paracuellos, nada más que decir que es altamente recomendado.

Total, después de la comida se ha puesto a llover a lo bestia por lo que hemos temido que repercutiera en la visita siguiente, y pese a que no ha dejado de llover, si lo ha hecho la intensidad, por lo que el grupo ha marchado a visitar el Cementerio de los Mártires de la citada localidad. Aquí nos esperaba Don José Manuel Ezpeleta, uno de los mejores y más renombrados investigadores de la masacre de Paracuellos, que ha tenido a bien ofrecernos una clase magistral de más de una hora acerca de los fusilamientos y el proceso sociológico que precede a ellos, así como el de investigación en materia de responsabilidades políticas, materiales e identificación de los miles de cuerpos allí enterrados en 7 fosas…sin duda espeluznante. Don José ha continuado su clase dentro de la recogida capilla de los mártires debido a la lluvia.

Cementerio de los Mártires

Interior de la capilla.

No se como explicar el sentimiento que nos ha invadido a todos, de verdad, una tristeza y una compasión que pocas veces había sentido; de camino al microbús la procesión que formábamos había dejado atrás las risas y el buen humor, era más parecida a una de penitentes…caras serias, ni una palabra…de verdad que uno no se puede llegar a explicar tanta maldad y , lastimosamente, tanto olvido. Por esto ya ha merecido la pena todo el viaje, sin duda la parte más emotiva y triste de todo el recorrido, pero también más heroica y esperanzadora, donde millares de personas fueron capaces de dar la vida por su Fe y su patria y en donde todavía resuenan los ecos de valerosos hechos como el de aquél sacerdote que se entregó para salvar la vida de otras personas y que por ello lo fusilaron…toda una lección para nuestra acomodada vida consumista y moderna.

Para terminar el grupo se ha dirigido hasta Torrejón de Ardoz donde se encuentra el Soto de Aldovea, lugar en el cual se produjeron centenares de asesinatos (¡como no!) y donde olvidada entre la abundante vegetación cercana al río Jarama, se encuentra una gran cruz que sirve de monumento a los caídos en dicha localidad y , especialmente, en dicho lugar. La lluvia era bastante fuerte pero ello no ha impedido que estuviésemos allí, donde hemos realizado un último homenaje y donde el menda que escribe ha recitado unos versillos.


El estado penoso del monumento a los Caídos de Torrejón.

El Soto de Aldovea



En resumen, un recorrido que de verdad ensalza sentimientos de toda índole, y que está al alcance de todos los que residimos en Madrid. Desde aquí animo a cualquier persona a que lo haga, de verdad, merece la pena.