domingo, 16 de octubre de 2011

De la Cigoña y la FSSPX


A pesar de que me queda lejos de casa, acudo a misa a la parroquia María Virgen Madre de Madrid por el simple hecho de que la pastoral que sigue dicha parroquia así como las misas y el trabajo tanto en lo espiritual como en lo social que se realiza en la citada parroquia es cuanto menos admirable. La misa, según el ordinario, es ortodoxa, los sacerdotes y seminaristas trabajan desde arriba fomentando la vida espiritual de los fieles de forma extraordinaria (desde la confesión, el rosario, ect… hasta la predicación casi olvidada de la Parusía), recuperando elementos perdidos en los sermones y en la pastoral de otras parroquias y sobre todo mojándose en todos los temas de actualidad y exigiendo la vida cristiana diaria, el sacrificio, la alegría y la combatividad católica de los fieles. Falta decir que la parroquia celebra varias misas a diario y que no cabe un alfiler en ellas (más 600 asientos y mucha gente de pié), todo lo contrario que en muchas parroquias que se avienen a adaptarse a los nuevos tiempos y la nueva moral.

Dicho esto, me gusta acudir a misa tradicional, por lo menos una vez al mes, a la capilla Santiago Apóstol de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, donde tampoco cabe un alfiler en misa y donde la experiencia del sacrificio es verdaderamente increíble; el recogimiento de los fieles, el respeto mostrado ante el Señor, la solemnidad del rito, etc… hacen de la misa una experiencia renovadora como cristiano y, en mi caso, un reencuentro con mis raíces.

Esto que cuento y que seguramente no le interese a nadie viene en relación a la cantidad de artículos que desde determinados foros de opinión (Infocatólica, La Gaceta, Alba….) se vienen escribiendo acerca de las nuevas relaciones existentes entre la Santa Sede y la FSSX. No seré yo, como fiel de a píe y sin grandes conocimientos acerca de nada, quien entre en temas históricos y de difícil entendimiento sobre los hechos que motivaron el conflicto entre Roma y la FSSX, lo que si sé es el hecho innegable de que siempre fueron iglesia católica, apostólica y romana. Por ello, estoy un poco hasta los cojones de la posición y el tonillo condescendiente de determinados periodistas a la hora de abordar el tema, dando una de cal y otra de arena constantemente – flaco favor hacen desde sus tribunas – a la FSSX y tratándola como de si un hijo tonto se tratase.

Hoy, que he comprado la Gaceta para hacerme con el libro de Tomás de Kempis que regalaban (por cierto, extraordinario y muy buena edición a cargo de Ciudadela) me he encontrado con un articulillo del señor de la Cigoña, ¿Volverán a la Iglesia?,  que no hay por donde cogerlo. Primero aborda el tema de los nuevos seminaristas de la fraternidad y , como si de ganado tratase, lo bien que le vendrían a la Iglesia esos seminaristas y sacerdotes, dejando claro que <<(…) no se les puede poner un pero en cuanto a su doctrina, su moral y su celo sacerdotal, solo sus reservas ante la iglesia, llamémosla oficial, pues ellos se dicen y se quieren Iglesia Católica(…)>>  para continuar con la puntillita <<(…) Y en algunos las reservas casi parecen odio.>> . En este punto uno se alarma ¿cuál es el propósito de este señor? por que desde el punto de vista del lector medio, la impresión que da es la de alarmarnos frente a la llegada de los malvados lobos. Lo anterior es una muestra de lo que el artículo pretende en si mismo, y a continuación reproduzco más ejemplos: <<(…) Circula por los medios una carta del obispo Fellay al también obispo Williamson. No se si será cierta o un elemento de intoxicación(…)Si realmente la escribió Fellay me parece que es un argumento más para pensar que el abrazo está próximo>> vaya, aquí ya se está poniendo el autor en evidencia, pues ¿cómo va a haber buena disposición por parte de la fraternidad? ¿con que objeto pone, tan sutilmente, en duda la buena voluntad de estos obispos? , la verdad que no me huele nada bien, pero prosigamos: <<Y si Williamson no lo acepta entiendo también que sería lo mejor. Por que personas como él mejor están fuera que dentro. En casa serían una permanente fuente de problemas.>> ¿¿¿¿¿????? Pero entonces el señor de la Cigoña ¿Quiere o no quiere que se produzca el abrazo de que antes hablaba? ¿por qué estos ataques tan gratuitos? De verdad que, insisto, como lector medio y católico, digamos,  del montón no entiendo nada, o bueno, si lo entiendo; este señor parece no querer la paz dentro de la Iglesia, ¿los motivos?, él los sabrá mejor que nadie.

F.J.F. de la Cigoña
Por cierto, maquiavélico el uso de la palabra “secta” entre sus líneas <<(…) Habrá ciertamente una minoría que se quedaría fuera pero eso entraría ya en la tipología de las sectas y se morirá solo>> y en este sentido, usando el mismo sentido común, si antes del acercamiento la fraternidad se encontrase fuera de la Iglesia (cosa que no es cierta) ahora mismo sería una secta,¿Cómo es posible que esa tipología sectaria a la cual se refiere el autor del artículo no haya derivado en la muerte de la fraternidad? . Muy mala fe es lo que se trasluce de todo esto.

Luego la condescendencia hiriente que emana de sus letras <<Quiero ser optimista y creer que buena parte de los lefebvristas, y además la mejor, aceptará el brazo que les ofrece Benedicto XVI>>, dando a entender que él, toda una autoridad (auto nombrada por cierto) en la materia no cree que vaya a suceder pero que, bueno, queriendo ser  optimista y demás zarandajas, no cierra la puerta a una posibilidad que le dejase asombrado y contento. Otro ejemplo: <<(…) ese paso lo tienen que dar y que ojala la mayor parte de ellos lo den(…)>>  , dándonos a entender que todos no aceptarán , todo ello para acabar con el uso de la parábola del hijo pródigo, pero con matices como <<(…) festejémoslo con el becerro cebado porque nuestros hermanos estaban enfermos y se han sanado, se habían perdido y han sido hallados(…)>> .

La verdad, no soy lo que los medios contrarios a la FSSX denominan, no muy bien intencionadamente, “lefebvrista”, pero desde este humilde blog solo pido justicia y sinceridad, que no se anden por las ramas y que dejen de mostrar esa soberbia que dicen se supone tiene la FSSPX pero que ellos, con muy sibilina maña, nos están haciendo tragar a los demás de un modo traicionero y ruin.