jueves, 20 de junio de 2013

El que tenga oídos , que oiga

Es un axioma enunciado por la Sabiduría infinita y diariamente comprobado por la experiencia: «Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no podrá subsistir.»(Mt12:25). Pues tal ha sido la obra del sistema parlamentario:

"Cuando el sistema parlamentario se aplicó a España, el Infierno se hubo de alegrar: porque es un modo maravilloso de dividir lo que está unido; de pudrir lo que está sano; de convertir un pueblo de gigantes en un pueblo de jorobados." (Aparisi  Guijarro , Obras, tomo 1, ps 182)

Y el que tenga oídos, que oiga.