domingo, 15 de mayo de 2016

Fealdad...

Tenemos más salud y confort que en  cualquier otro momento de la Historia, saberes , conocimientos y libertades sin equivalente y sin embargo corre como la pólvora por la calle el sentimiento ampliamente aceptado de una velada  decadencia,  una especie de nihilismo flácido perceptible en eso que ocupa el lugar de la literatura y el arte oficiales.

La belleza ha desertado de nuestras vidas para encerrarse en los museos. Nuestras  calles , plazas y parques más bellos están inundadas por masas de "ciudadanos" imbéciles y aborregados.

¿Por qué la fealdad ha reemplazado a la belleza?¿Por qué ese desierto cultural y espiritual  en medio de una prosperidad conlosal y desigual? ¿Por qué el dinero se ha convertido en la única medida de nuestras vidas, aplastándonos bajo su vulgaridad y poder?

Porque el príncipe de este mundo se ha quitado la máscara y está desatado, como león rugiente,  buscando a quien devorar.