martes, 15 de marzo de 2011

Garrulismo peda...demagógico.



En el calor de un debate que andaba yo ojeando sin intención de participar, un buen correligionario saca a la palestra un suceso que le ha ocurrido en el trascurso de una clase y debate en la facultad.

El suceso en cuestión es que mientras se debate el aula acerca de la política nacionalsocialista y sus usos y costumbres hacia otras razas , un iluminado compara estos hechos con la conquista y colonización española de las Américas. Esta persona le replica educadamente hasta dejar a su compañero de clase sin argumentos, pero en ese preciso momento el profesor ha tenido a bien atacar con los argumentos esgrimidos por la leyenda negra (exterminio, racismo, explotación…). Por ello, este querido correligionario ha solicitado fuentes bibliográficas que le ayudasen en su argumentación, esta vez contra las afirmaciones de su profesor.

De esos polvos vienen estos lodos que están ustedes leyendo, pues por experiencia en la universidad se que es un suceso que molesta y mucho a la progresía pedagógica profesional, pero que no tiene mucha complicación el rebatirlo. Las fuentes bibliograficas y documentales son importantes, pero siempre es sencillo ensalzar el sentido común para demostrar la realidad…la idolatría ideológica es capaz de hacernos creer que 2+2 son 5 (¡¡cuanta razón tenía G.Orwell!!) y no obedecer a la santa razón que nos gobierna.

En fin, que yo ya contaba con experiencia para aconsejar a esta persona pues  también tuve un problema en la Universidad precisamente por eso, por un trabajo acerca de la presencia española en Hispano-América que la profesora que lo revisó tuvo a bien suspenderme. En mi caso pelee con uñas y dientes por otra corrección de otro profesor que , esta vez si, me aprobó.

En lo referente a la bibliografía solicitada, siempre he abogado por el uso del sentido común, no obstante la base para todo planteamiento histórico sociológico en este sentido la tiene en primer lugar en el testamento de la Reina Isabel, Las leyes de Indias y la Controversia de Valladolid, pues un marco jurídico adaptado a unas circunstancias demuestra el sentir, hacer y obrar obligado por el legislador a un determinado grupo de personas que ejercen una función en concreto en el tiempo, sin obviar las sombras pero apoyándose en las luces. Es bastante sencillo defender este hecho, pero también me remitiría a las circunstancias temporales y a la comparación objetiva de sucesos similares ejercidos por otras potencias en un período cercano.

Para terminar, el hecho de la sociedad hispano americana en la actualidad da enormes argumentos en un debate de estas características ,en cuanto a la preservación de una cultura indígena cuantitativamente numerosa y cualitativamente bien conservada, así como etnias muy bien preservadas de igual forma....

Es decir, que si uno abraza el sentido común (tan alejado de posiciones ideológicas, pero no difícil de adaptarlo a los hechos históricos) , realmente no creo que haya debate posible, salvo como es lógico que la otra parte no atienda a razones y se centre en las sombras de este proceso, que las hubo.

Por hoy dejo de aburrirles.