martes, 25 de octubre de 2011

Vigencia de Vázquez de Mella

ESPAÑA SIN POLÍTICA DE DEFENSA NI EXTERIOR


Y ved, que el Estrecho de Gibraltar es el punto central del planeta, que allí está escrito todo nuestro Derecho Internacional; parece que Dios, previendo la ceguedad de nuestros estadistas y políticos parlamentarios, se lo ha querido poner delante de los ojos para que supiesen bien cuál era nuestra política internacional". Vázquez de Mella

 “Adelantarse al tiempo” es una expresión que puede resultar harto manida y confusa en nuestro tiempo; empero, acá la empleamos con un sentido realista, práctico, puesto que hay personas que de verdad lo hacen. Es el caso de D. Juan Vázquez de Mella y Fanjul, tribuno asturiano, verbo candente de la tradición española, una de las máximas referencias del pensamiento católico como excelso filósofo de la eucaristía que fue.
Sus grandes postulados políticos no han perdido ni un ápice de vigencia, y es que no en vano ya en su época se ponían tronos a las premisas y cadalsos a las consecuencias, continua denuncia que realizaba con elocuencia vehemente y elegante.
Crisis tras crisis se sucedía en nuestra patria y ya la política mundial comenzaba a girar muy deprisa, como lo supo ver en su día Donoso Cortés con los barcos de vapor… Así las cosas, Vázquez de Mella trazó los Dogmas Nacionales, que con este extracto –más o menos- resumimos: "... Y ved, que el Estrecho de Gibraltar es el punto central del planeta, que allí está escrito todo nuestro Derecho Internacional; parece que Dios, previendo la ceguedad de nuestros estadistas y políticos parlamentarios, se lo ha querido poner delante de los ojos para que supiesen bien cuál era nuestra política internacional. Es el punto central del planeta: Une cuatro continentes; une y relaciona el continente africano con el continente europeo; es el centro por donde pasa la gran corriente asiática y donde viene a comunicarse con las naciones mediterráneas toda la gran corriente mediterránea; es más grande y más importante que el Skagerrak y el Kattegat, que el gran Belt y el pequeño Belt, que al fin no dan paso más que a un mar interior, helado la mitad del tiempo; es más importante que el canal de la Mancha, que no impide la navegación por el Atlántico y el Mar del Norte; es muy superior a Suez, que no es más que una filtración del Mediterráneo, que un barco atravesado con su cargamento puede cerrar, y que los Dardanelos, que, si se abrieran a la comunicación, no llevarían más que a un mar interior; y no tiene comparación con el canal de Panamá, que corta un continente. Dios nos ha dado la llave del mar latino. La geología, la geografía, la topografía, las olas mismas del Estrecho chocando en el acantilado de la costa nos están diciendo todos los días: Aquí tenéis la puerta del Mediterráneo, y la llave; aquí está vuestra grandeza......
 La autonomía geográfica de España exige el dominio del Estrecho, la "federación" con Portugal, y, como punto avanzado de Europa, y por haber civilizado y engrandecido y sublimado a América, esa red espiritual tendida entre aquel continente nuevo y el viejo continente europeo...."    
En cambio, pareciera que propios y extraños se hayan empeñado en destrozar la que debería ser nuestra más lógica política para así vernos en la orfandad absoluta, mientras hay quien se sigue erigiendo en “Commonwealth” y el mundo hispano sigue padeciendo vergonzosas invasiones como Gibraltar y Malvinas… No digo que la “Commonwealth” sea un modelo perfecto, pero cuánto más deseable que este desarraigado y deshonesto desorden…
 Así las cosas, hace ya décadas que España y Portugal liquidaron “su geopolítica” para entregarse a una Europa abstracta y burocrática que hace aguas por todas partes, aparte de su empeño favorecedor para con Turquía y Marruecos, con el constante y vigilante aplauso angloamericano, en permanente perjuicio contra nuestros intereses; y sin embargo, buena parte de nuestro pueblo sigue como si no pasara nada…
 La América Hispana, ahora con zonas emergentes, parece que camina por senderos peligrosos….
Los países que llevan la matriz ibera por el resto del mundo, tres cuartos de lo mismo…
A día de hoy, la política se impone cada vez más  de bloques globales (Como bien lo avistó Alexander Solzhenitsyn), y España está desorientada y traicionada en sus esencias, ante el temor de perder una enésima oportunidad. En este vacío espiritual que, trasladado a los campos materiales nos hace presos de un desolador desierto, no estaría de más que atendiéramos a los rectos rumbos que nos trazaron aquellos auténticos próceres patrios que buena parte de la “oficialidad histórico-política” nos escamotea con alevosía. Porque es a través de la fe, el amor, la razón, el esfuerzo, el sacrificio, el mérito y la ilusión como saldremos de esta pésima situación; el mismo eje de genial instinto y sólida preparación que Vázquez de Mella nos legó como valor hispánico irrenunciable.
Y es que sin tradición no hay progreso, y nada puede haber sin Dios.

Antonio Moreno Ruiz.