viernes, 23 de agosto de 2013

Dios está con nosotros (apuntes para la reconquista del espíritu)

Suspira querido lector; ¿cuándo te darás cuenta que todo esto es providencial? Dios abandona el pueblo que ha renegado de Él, pero no abandona a sus hijos.
Parece como si Él nos tuviera reservada esta dura prueba , a través de la cual sus hijos deben reconquistar el espíritu que les hizo predilectos.
No se trata de una lucha material sino pura y duramente espiritual y nadie que no esté ciego puede ver en ello otra cosa que la mano de Dios.
Quiso Dios abandonar a este pueblo ; permitió Dios a este  pueblo renegar de Él ;  quiso Dios que se cerraran para España los caminos que a Él conducían. Parece que Dios quiso apartar de sí toda previsión y cálculo de prudencia humana, para quedarse sólo frente a frente a la Historia, y demostrarnos que nada es difícil ni imposible a Aquel que de un humilde pesebre sacó la redención y la vida.
Dios, que ahondando en el suelo español, llega hasta las raíces de su historia y herida por Él , la historia  se pondrá en pie , se levantará en nosotros toda la vieja impaciencia tradicional , temblarán las piedras de nuestros monumentos, se removerán los pergaminos secos de nuestras viejas bibliotecas ,se levantará todo el espíritu viejo de cada nación española y gracias a esta reconquista espiritual que Dios está dispuesta a concerdernos , se levantará la juventud fortalecida al ritmo que marquen sus muertos ( pues sus padres son los culpables de esto) , temblarán las cenizas de los Reyes en el panteón del Escorial, y brotarán, como dijo el poeta, de los ojos de la católica reina Isabel, lágrimas que enjoyarán como estrellas del cielo toda nuestra vida, y con todo este empuje tradicional histórico , el espíritu joven se pondrá en pie y echará a andar hacía un encendido horizonte, donde se ven claridades de aurora , y encima,  como cifra y compendio de este nuevo renacer, como pórtico de la nueva edad , el signo Bendito de la Cruz ; de una Cruz de la cual acaso en este momento no se ve más que el trazo vertical , que es trazo de la dureza y del holocausto que sufrió nuestro Salvador, pero que muy pronto, al perfilarse  y consumarse la reconquista ,se verá también el trazo horizontal ,que es el trazo del abrazo , de la generosidad ,del recogimiento y del amor.
Es está la Reconquista a la que debemos aspirar. Así es como debe sentir el ardor de la Santa Cruz en nuestro espíritu que calentará la furia de nuestra sangre , ambas heredadas de un coraje y un  sufrimiento sin igual en la Historia  y gracias a los cuales se alcanzaron cotas inimaginables de redención, heroísmo y amor que asombraron y sometieron al mundo y que ahora se encuentran olvidados, en un baúl al que esta indigna época  ha pretendido olvidar.
No queda otra alternativa que armarnos con la coraza de luz que Él nos da, frente a un mundo moderno que nos desprecia y que nosotros despreciamos, frente al inmundo Príncipe de este Mundo que de seguro tendremos en frente y cuyas victorias será nuestro deber erradicar.
Ármate con ellas hermano , Dios está con nosotros, templaté y ¡¡a degüello!!.