sábado, 19 de octubre de 2013

Somos hombres de otro siglo (VIII):Pasión

Si ,hermano , se precisa de pasión para apostolar en nombre de la más hermosa empresa, a la que ha sido llamado. Bien sé que, has oído de un lado y del otro, y aún dentro de la comunidad Santa, que eres demasiado apasionado. ¡Cómo si el apasionamiento que sientes, y muestras, fuese una falta y no una eterna necesidad requerida desde la más sublime y eterna y única de las pasiones! .

Esa pasión que, enraizada en la fe, se asoma a los ojos ,se engarza en la garganta y, se abraza al corazón, es lo que importa, cuando se trata del eterno combate contra la iniquidad.

Apasionado estás y esa pasión que sientes, preciso es la manifiestes, que timbre de honor y heraldo de buen ser es, no motivo de ocultar, pactado con la más recia y vieja lealtad , presente en el sagrario, a una causa a la que estás llamado a predicar ,donde fuese y como fuese ,le pese a quien le pese, desde que fueras bendecido con las aguas del bautismo.

Es preciso que, nos apasionemos de las más altas cosas y más altas causas, sin temores civiles, y de pasiones que nos vienen diciendo que este fuego y este brío y esta entrega y está Santa locura ,no se hicieron para estos tiempos ... como si las pasiones se hicieran para un tiempo y un grupo determinado de hombres.

A quienes les asusta tu pura, y limpia y, noble pasión, dales más pasión, en las obras y en los pensares ; en los decires y en las posturas. ¡Cántales apasionadamente tus más altas lealtades y paséales en marcha tus gestos! pues la fe sin obras está muerta , y un hombre sin fe carece de lealtades y es incapaz de gesta .

Porque ,en ejemplo de los mártires y santos ,sólo los apasionados pueden lograr su eterna salvación. No los mediocres, los cojos, los tuertos, todos ellos espirituales.  Los que teniendo un corazón lo tronzaron por la mitad , para amar menos; los que teniendo dos piernas , se arrancaron una para caminar poco; los que teniendo dos ojos ,se ocultan uno para ver menos; los tardados de corazón y de alma, y ilusiones y de amores, son los que se alarman de tu pasión.

Si la fe es bandera ¡la pasión la levanta!, hermano, cuando la causa lo merece.  Apasiónate y no te alarme la estúpida postura de los que te creen alucinado. Los que siempre tienen tiempo para llamarte loco. Como si no fuesen locos los ejecutores de las grandes hazañas, los autores de los más hermosos amores.

Mientras tanto los mediocres que cubileteen. Que se alarmen .Sigamos cabalgando sobre el ímpetu y la pasión , que delante estan esperando nuevas gentes, nuevos corazones, a las cuales hablaremos de la Buena Nueva del ayer, del hoy y del mañana.