domingo, 3 de mayo de 2015

Brindemos por ellas

En ocasiones, mientras los quehaceres diarios ocupan nuestro tiempo de forma inexorable, el alma se evade hacia esos momentos anteriormente vividos y que van llenando la vida de auténtico valor. 

En ocasiones, esos pensamientos se desplazan hacia una sonrisa, una caricia, una lágrima, una oración escuchada o hacia el grupo de amigos que se originó en torno a vivencias en medio de circunstancias extrañas.

En ocasiones recuerdo, y veo y soy consciente fe lo miserable que soy y de  cómo he olvidado las virtudes y valores que un día quisimos dirigiesen nuestra vida.

Ocasiones, si; cada vez menos frecuentes.

En ocasiones miro a lo alto, dejo  volar el espíritu -víctima de mi egocentrismo- y creo alcanzar de nuevo el sol.

En ocasiones, las estrellas se alinean y los destinos se van entretejiendo sin que apenas podamos intuirlo. Y en ocasiones, todo lo anterior se reúne en un mismo instante...

En ocasiones tengo la certeza de que todavía existen la amistad, el amor loco y enloquecido, la ternura, el valor, el heroísmo, el respeto, ... y mi alma quiere erigirse defensora de las virtudes... de todas ellas. 

En ocasiones, sólo ocasiones, rodeado de aquellos a quien quiero, brindo por ellas.