lunes, 19 de octubre de 2015

Miserables

El Mundo Moderno nos introduce de forma cada vez más asfixiante dentro de su paradigma de la vida pequeña, de la economía mezquina y brutal, de la exaltación del ombligo, de la renuncia a los hijos, a la fe, a los sueños, a la poesía,  al frío y al calor, ... convirtiéndonos en una masa tibia sin carácter , de ciudadanos del mundo, de hombres y mujeres envejecidos dentro de una inmadurez interminable...

Cada vez más pequeños, cada vez más viejos, cada vez más miserables.

Esta es nuestra triste vida, reducida a los placeres de la entrepierna y el estómago.

Sus ciudades,  sus salarios, sus tabús, sus tótems,  ... y su única salida: morir en nuestra pequeñez.