viernes, 6 de mayo de 2016

Ser es defenderse (III)

Existir es combatir lo que me niega. Tradición no es una suma compuesta, es la fuente de energías fundacionales.  Es el origen. Y el origen precede al comienzo del mismo modo que Dios precede toda realidad. 

Combatir aquello que me niega significa ser yo mismo, tener como norma la fidelidad al origen,  a lo superior, a Dios. Significa también cuidar de nunca curarme de la juventud, a modo de odres de cuero nuevo.

Combatir aquello que me niega es preferir echarme el Mundo a las espaldas, a modo de Via Crucis,  a tumbarme en el suelo. Significa , en los nefastos momentos que vivimos, no plantearme nunca la inutilidad de la lucha.

Combatir aquello que me niega significa que sería indigno dejar caer los brazos.

Significa que más vale morir luchando que rendirse.

Ser es defenderse.