domingo, 19 de septiembre de 2010

De vuelta a la Castilla del Siglo XV con el gurpo Pascual Vivas

Ayer, 18 de Septiembre, tuve la oportunidad de participar en el viaje que el grupo para la divulgación y memoria histórica de España “Pascual Vivas” organizó en relación a Enrique IV de Castilla, el obispo Juan Arias Dávila, la primera imprenta española y su primer libro impreso, el acta del Sinodal de Aguilafuente en 1472

La verdad es que fue un lujo de viaje en el que se visitó Segovia, Turégano, Aguilafuente y Fuentepelayo, de la mano de José Carlos (Pascual Vivas y Delta Ediciones) y Don Fermín de los Reyes Gómez (Universidad Complutense de Madrid, Departamento de Filología Española IV) que fueron los que llevaron la batuta de la visita y nos sumergieron de lleno en el siglo XV , las vivencias de Enrique IV, la coronación de Doña Isabel la Católica, el perfil del obispo reformista Don Juan Arias, los primeros rayos de luz de la revuelta comunera en Segovia, el funcionamiento de la primera imprenta en Castilla (y España), etc… además de lograr que se nos permitiese el paso a lugares a los que no le es posible acceder al simple turista …como pueden imaginar, todo un lujo para los 50 asistentes al viaje, los cuales quedamos totalmente hechizados con las explicaciones recibidas y las sorpresas que nos aguardaron.


En Segovia el trayecto fue extraordinario, se visitó el Monasterio de San Antonio el Real (con guía incluido) , el comienzo del acueducto (que está en un lugar que nadie visita y todos pasan por alto) y su depósito decantador, el acueducto, la casa del Sello, la Iglesia del Corpus (antaño sinagoga) donde Juan Bravo preparó la revuelta comunera, la Iglesia de San Miguel donde fue coronada nuestra más afamada y respetada Reina, la hermosa Catedral Gótica del S.XVI, el barrio judío, la entrada a las Canongias que da paso al barrio canónigo, hasta la explanada de la antigua catedral románica (destruida en las guerras comuneras del siglo XVI), la casa de la Imprenta, la Plaza de San Esteban , de la Trinidad (donde pudimos gozar de la Torre de Hércules en el edificio más antiguo de Segovia y de la residencia del Obispo Don Juan Arias Dávila), el Seminario jesuita y la muralla y final del acueducto. Como pueden imaginar, una buena caminata que degustamos todos, desde los más mayores hasta los niños que venían con nosotros.



Tras visitar Segovia el grupo partió hacia Turégano donde , por cierto, no visitamos el castillo, si no la Iglesia románica de Santiago apóstol donde nos esperaba la mayor y más increíble sorpresa de todo el viaje . Tras el retablo barroco del ábside hace unos años se encontraron dos figuras y un fresco románicos del siglo XIII que llevaban más de 500 años tapados y que nadie conocía su existencia. Tras un arduo trabajo de restauración , respetando la pigmentación original de las figuras, por parte del equipo de arqueología y restauración de la catedral de Santiago de Compostela (¡total nada!), han sido recuperadas las figuras de Santiago y un juicio final,  y nosotros hemos tenido el placer de ser unas de las primeras personas fuera de los círculos de investigación, en poder contemplarlas. Desde luego, dentro del viaje que fue a todas luces genial, esto en mi opinión fue lo más increíble y alucinante de todo, donde además contamos con un guía bastante bueno que nos ofreció la historia y las hipótesis de las figuras.




Atrás quedaba Turégano y la siguiente parada fue Aguilafuente donde visitamos la Iglesia románica de Santa María , lugar donde se celebró el Sínodo de 1472 en el que el Obispo Don Juan Arias Dávila puso orden en algunas costumbres relajadas de una parte del clero y villanía de la época. Más tarde acudimos al Ayuntamiento a recibir una magistral clase acerca del uso de la Imprenta en el siglo XV con una reproducción tamaño real y una exposición acerca de la obra del escultor y pintor Florentino Trapero (natural del lugar).


Por último en Fuentepelayo visitamos la Iglesia románica-gótica de Santa María la Mayor, lugar en el que se encuentra la entrada y diversas piezas de la antigua catedral románica de Segovia, de la mano de un guía excepcional.





Un viaje excepcional donde pudimos conocer gente extraordinaria y sobre todo, porciones de nuestra historia que en su mayor parte desconociamos…gran y honrosa labor está que esta desempeñando el Grupo Pascual Vivas para con nuestra conciencia y memoria nacional.

Desde aquí les animo a participar en el siguiente viaje.

Todo un lujo.