viernes, 10 de septiembre de 2010

Pérez Reverte claudica


Llevo desde que soy un mocoso leyendo las extraordinarias novelas de Don Arturo y he de reconocer que siempre me han apasionado, todavía recuerdo con muchísimo cariño aquel “Club Dumas” donde el protagonista, un extraño y duro personaje, hacía frente a una investigación en la que se entremezclaban hechos de los más diversos (históricos, esotéricos,…) , una especie de antihéroe al más puro estilo del cine negro americano de los años 40 (recordando quizás un poco al Bogart de “El sueño eterno”) Si, esa fue la primera novela que recuerdo, tras ella llegaron muchas más , “La tabla de Flandes”, “La piel del Tambor”, la genial saga “Alatriste”, etc… hasta la recopilación de artículos “Cuando fuimos honrados mercenarios” ( de la cual la mitad no vale absolutamente nada y la otra mitad es muy buena) . Volviendo al redil ,desde niño me identificaba o mejor dicho idealizaba mucho sus personajes , así como su autor. Sin olvidar sus constantes alusiones al buen cine, las buenas novelas y , como no ,a mi héroe de la infancia, Tintín. La verdad es que tenía todos los ingredientes para ser un gran tipo.


Como ya he comentado, leí sus artículos y , quizás dejándome siempre un regustillo agrio, seguían gustándome bastante, tanto por su estilo (directo como una bofetada en frío) como , generalmente, por su contenido (aunque aquí cabría una amplia matización); el caso es que conseguían lo que querían, ofender , alegrar, emocionar, divertir…al incauto que se atreviese a leerlos.

A pesar de que con la edad comencé a tener ya una relación amor-odio para con el autor, uno siempre imagino a Pérez Reverte como un tío integro, duro, hecho así mismo, vamos, que no le tosía nadie, que era perro viejo, quisquilloso, cascarrabias, toca narices, pero con un buen par de cojones bien puestos, siendo él mismo sin casarse con nadie.

Pero, ¡ay que vida esta! la gran decepción que uno jamás se esperó de este señor ha llegado cuando he ido siguiendo las noticias para con él relacionadas estos últimos meses en relación a su nombramiento como Comisario de la exposición que en Cádiz se celebra con toda la parafernalia de la constitución liberal de 1812 (La Pepa creo que amigablemente la llaman los incautos).

Por lo visto sus últimos artículos relacionados con la casta parasitaria política de este país, la política de género y la ley de memoria histórica, no han sido del gusto de la camarilla progresista ibérica, y precisamente, en su feudo natural, Andalucía, han organizado estos últimos meses una campaña de acoso y derribo contra el Señor Pérez Reverte.

Siendo sincero estaba completa y absolutamente convencido de que no solo Don Arturo iba a aguantar el tirón como un jabato, si no que vendería cara su piel y moriría ,si fuera preciso, matando. Pero, ¡vivir para ver!, no ha sido así, si no que este señor ha decidido retirarse a su chalet de la Navata con el rabo entre las piernas, asustado como un corderito camino del matadero , actuando como un niño que da pataletas en su carta de despedida y renuncia al puesto y, en definitiva, traicionar todo con lo que había querido convencernos.

El resultado de ello es la sensación de que este señor, o se ha dejado y venido a menos, o a través de sus escritos, ha creado un alter ego bastante alejado de la realidad. Desde luego no me mojaré en ninguna de las dos sentencias pues no le conozco personalmente y siempre existirá el beneficio de la duda, pero que humillación (la cual siento profundamente) para un tío que alardeaba de ir por libre, lo sucedido. Que por cuatro cretinos de IU y PSOE que hayan intentado hacerle la cama, se haya retirado acobardado (o al menos esa es la impresión) no es de recibo que lo hayan conseguido y menos aún que me lo hay atenido que creer. Mucho tendría que aprender Pérez Reverte de Juan Manuel de Prada en estas lides, pues Don Juan Manuel SI aguantó, SI tiro hacia delante, SI sacrificó su carrera y sobre todo, SI se mantuvo fiel a sus creencias y convicciones sin necesidad de crear pose de tío duro y resabido...toda una lección ¿verdad?

En resumen, que ha claudicado , que es un gallina, que se trata de una decepción señor Reverte, una decepción.