martes, 14 de enero de 2014

Reflexiones castellanas: Al final de la noche.

El optimismo no es otra cosa que el sucedáneo de la esperanza que posee el hombre sin fe; este se puede encontrar fácilmente en cualquier parte, incluso, por ejemplo, en el fondo de una botella.

La Esperanza, en cambio, se conquista.

No se llega a la Esperanza sino a través de la Verdad, al precio de grandes esfuerzos y de larga paciencia.

Para encontrar la Esperanza hay que ver y vivir más allá de la desesperación. Cuando un hombre se atreve a viajar hasta el final de la noche se encontrará , de nuevo,  el amanecer.