lunes, 8 de septiembre de 2014

Libertad: Bendita locura.

Esta claro que la "libertad" , tal y como la entiende el Mundo Moderno -que no es otra cosa que la máxima expresión del hombre/ombligo, del "yo" ignorante y torpe- es  simplemente la cara oculta de una frustración,  el sueño del esclavo.

El hombre verdaderamente libre sabe que necesita de los demás, del hecho social (familia, barrio, municipio, provincia, región, nación y patria) y por lo tanto sabe que debe someterse a un bien mayor y común porque sabe que necesita amparo, protección, ayuda y amor.

La verdadera libertad la resumía San Agustín como el ser dueños de nuestras pasiones y esclavos de nuestras conciencias.

El Mundo Moderno invierte esos conceptos para convertirnos en hombres/bestia: hombres sin conciencia, esclavos de sus pasiones...

Por eso vivimos en un mundo de niños de treinta años y cincuentones que quieren "vivir" la juventud de nuevo, de cirugías, de botox y prozac.

Que no cuenten conmigo.

Odio Eterno al Mundo Moderno.