martes, 24 de mayo de 2011

Cantiga 77 "Da que deus mamou"



Esta es cómo Santa María sanó en su iglesia, en Lugo, a una mujer que tenía encogidos los pies y las manos."No es maravilla que sane al tullido aquélla de quien Dios mamó la leche de su pecho."De esto hizo Santa María un milagro hermoso, grande y piadoso, en su iglesia de Lugo, por una mujer que tenía paralítico y encogido por el mal lo más de su cuerpo.Que sus dos manos, de tal manera se le habían encogido, que se metieron hasta los hombros, y los calcañares, y por la misma razón, se metían en el maltrecho cuerpo.Después que vio que no la curaba ninguna medicina, se volvió a Santa María, la noble Reina, rogándole que no tomase a mal el que ella hubiera podido hacer, sino que en provecho suyo parase mientes en ella, de manera que sanase; y, si no que hiciera porque muriese pronto; y luego se hizo llevar en un lecho, pequeño y estrecho, ante su iglesia.Y, estando allí, hizo vida virtuosa, hasta que alcanzó la merced de la Señora llena de todo bien, en el mes de agosto, en el día escogido de su fiesta grande, como referido os será ahora por mí. Porque aquel día hizo que la entrasen en la iglesia de Santa María; y la Virgen no dilató la resolución, sino que le volvió sano todo el cuerpo. Pero sucedía de tal manera que allí donde sanaba, cada miembro, de suyo, estallaba, como la madera seca de un techo, cuando se extendía el músculo encogido.El obispo y toda la gente que estaban delante, viendo esto y oyéndolo, y llorando fuertemente, vieron que fue un milagro y no una trampa, y alabaron a la Virgen muy de veras.