viernes, 1 de julio de 2011

El Sindicato Unificado de Policía y la visita del Papa


Conozcamos los hechos:

1.700.000 euros va a gastar el Estado en gestionar los gastos devenidos en el operativo de seguridad que se efectuará durante los días en que Benedicto XVI visite la capital de España, gastos los cuales suponen un buen pellizco para los agentes que participen en él, más de 400 euros para los agentes que presten su servicio en el operativo, a lo que hay que sumar las dietas asignadas a los agentes que pertenezcan a otras jefaturas del resto de España, principalmente a los grupos pertenecientes a las Unidades de Intervención Policial (UIP) destinadas fuera de Madrid. Otro de los puntos clave son las vacaciones, pues este operativo, que en su mayor parte es voluntario (salvo el caso de los policías-alumnos de la escuela de Ávila y poco más), restringe el posible período vacacional en Agosto, modificando en parte el abanico de posibilidades a escoger por los funcionarios, no afectando al total de sus días de vacaciones a disfrutar.

Estos son los hechos objetivos, pero parece ser que a los portavoces de los sindicatos en general, y a los del SUP en particular, les parece un derroche de dinero y , entonando la manida canción del miedo, ya están dando la nota alegando que ese dinero se restringirá para futuras operaciones policiales contra la delincuencia. Resulta muy divertido tener que enterarse por la prensa de tales afirmaciones, pues es bien sabido que su presencia en las comisarías es simplemente nula, limitándose esta a pegar de vez en cuando carteles en el tablón de anuncios, los más dedicados a vendernos ofertas especiales (todas ellas falsas, pero ese es un tema que ya trataré) para comprar coches y viajes, sin dejarme en el tintero el bochornoso espectáculo de las últimas elecciones al Consejo de Policía, donde todos los sindicatos (y en especial la coalición SUP-UFP) han basado su campaña , no en asuntos relacionados con los derechos laborales de los policías como el sentido común nos haría imaginar, sino en quien aportaba el regalo más cojonudo a sus afiliados… de verdad que el comportamiento de los sindicatos policiales es vergonzoso, siendo invisibles para los policías, los cuales tristemente, en la práctica totalidad de los casos, se afilian a estos por tener una cobertura legal durante los procesos judiciales, cobertura que ya poseíamos por parte de la abogacía del Estado (opción que la mayoría desconoce).

Estos señores, los autoproclamados defensores de nuestros derechos, saben donde tienen que ir para que se les oiga; esta vez, por tratarse del Santo Padre, no han dudado en acudir a uno de los medios más rancios y por cierto, más subvencionados, de la prensa patria, Público, que pronto se ha hecho eco de las declaraciones de estos sinvergüenzas para cargar tintas contra el Papa. No nos engañemos, a estos señoritos de Público les importan tres narices nuestros derechos, al igual que a los sindicalistas, y cuando quieren olvidan que Benedicto XVI es una figura de gran importancia dentro del panorama internacional, que en Madrid se van a congregar millones de personas para gozar con su presencia y ante todo con su mensaje, y que por pura lógica y sentido común, nuestro deber es proporcionar la seguridad necesaria al Santo Padre y a los fieles que se congregarán en Madrid, que además las condiciones del servicio son bastante buenas en comparación con la basura a la que estamos acostumbrados, que el dinero no es propiedad el Ministerio del Interior y que si el CNP y la Guardia Civil no tienen medios no se debe precisamente a la visita de Benedicto XVI, sino a la lamentable gestión que de sus recursos realiza el Estado, dirigido no olvidemos, por los señores que llevan la correa de estos sindicatos.

Pero vamos a ver, ¿Qué somos nosotros, simples funcionarios al uso, horario de 8 a 3, o somos policías? ¡cojones!  Nosotros nos debemos a algo más que a un agónico estado, a algo más que a un sistema de administración que hace aguas y a unos intereses bastardos que no nos representan, y repito ¡cojones! Nos debemos a nuestra patria y, por ende, a nuestra gente; y si resulta que vivimos en un país de mayoría católica y nos visita quien representa la máxima autoridad católica , pues somos nosotros (no hay otros) quienes le garantizamos su seguridad, punto pelota.

Quede constancia que soy un defensor a ultranza de un sindicalismo real dentro de la policía, pero no de esta pantomima becerril que sufrimos día a día, ¿Dónde estabais el 11 de Marzo?¿Donde en el Faisán? ¿Dónde en la bajada de sueldos?...desgraciadamente en ningún sitio, como siempre esperasteis a que la prensa lo sacara a relucir para abrir la boca ¡cretinos! Y ahora, cuando NADIE se ha quejado de nada y nadie os ha llamado , tenéis que dar la nota.
     

No me quiero desviar, el SUP , el sindicato del PSOE (aunque ahora renieguen de ello), sabe perfectamente donde están los agujeros económicos del presupuesto de Interior dedicado al CNP, y no por interés, si no por ser vox populi entre los agentes… sobre todo, el gasto que suponen los Sindicatos y sus liberados, que no trabajan y que viven a cuerpo de rey, sentados en su Carabanchel natal vendiendo cursos inservibles y encasquetando coches y viajes a los compañeros que dicen defender mientras esconden cada vez peor su inactividad (que ya dura décadas) en el mismo armario donde guardan, entre mugre y pachuli, su uniforme.