miércoles, 8 de junio de 2011

La Violencia y el Orden, Por Alvaro D´Ors

Ediciones Dyrsa, Sección: Autores Navarros, 1987


Interesantísimo ensayo de Álvaro D´Ors en el que el autor trata principalmente el dilema de la violencia en relación a la posible legitimidad que en el desarrollo de una sociedad y en el mantenimiento del orden justo puede desempeñar.

Desde luego que es un tema, como decía, interesante, más si cabe cuando el oficio de muchos de los lectores de este blog trata directamente ambos conceptos, tanto el orden como base fundamental de su oficio, como la violencia, herramienta indispensable en el desempeño de dicha labor y toda la relación que de ello extraemos con la moral católica. Pues no nos engañemos, como en todo oficio, el de policía conlleva una serie de cuestiones morales que son pilar fundamental para el desempeño de esta labor, más si cabe cuando entre un acto justo y aceptable y otro injusto, erróneo y condenable, muchas veces existe una casi invisible línea que es necesario no traspasar. También es clave comprender que en estos hechos, la moral católica y la obligación , digamos, contractual, entran en conflicto irreconciliable, cuestión sin duda para lo que este ensayo es de obligada lectura.

Para quien no lo haya leído, me gustaría dejar claro que el autor redescubre, aborda e interpreta los hechos desde una óptica católica férrea y bastante más amplia de lo que podríamos interpretar leyendo mi anterior párrafo, no obstante debido a mi labor profesional, como a la de muchos lectores, he querido arrimar el ascua a nuestra sardina, pues considero muy beneficiosa la visión del Don Álvaro al tratar la relación existente entre la violencia y el orden, así como deja claro la diferencia de conceptos básicos como puedan ser Potestad, Legitimidad y lealtad o la diferencia entre violencia como generadora de orden y violencia como motivadora de desorden…francamente muy interesante.

Por lo demás, el ensayo está compuesto por tres puntos a desarrollar, Retrospectiva, Perspectiva y Prospectiva. En el primero de ellos, se nos ofrece una visión histórica de quien vive, participa y observa el cambio de un sistema político por otro, desde la necesidad vital de la Guerra del 36, la Cruzada como elemento religioso y la figura de Franco. En la segunda parte, Perspectiva, el autor es donde carga y dispara toda su lógica y dialéctica para evaluar cuestiones como la legitimidad del poder, el deber de obediencia a dicho poder, los imperativos legales que existen y la propia figura de la violencia como norma esencial del orden. En su tercero y último punto, Prospectiva, da la sensación de estar leyendo una continuación de la hipótesis (más que demostrada) de Hilario Belloc en “El estado Servil”, pues con una capacidad de análisis extraordinaria el autor nos ofrece una visión  completamente razonable de los sucesos que estaban desarrollándose a finales de lo que conocemos como Guerra Fría (el ensayo está escrito si no me equivoco en la década de los 80) , la unidad y a la vez polaridad a la que se estaba precipitando el mundo (de nuevo Belloc, ¿Capitalismo?¿Socialismo? no, algo más), la crisis del estado moderno y el colofón, unas notas adecuadas acerca de la existencia de un orden futuro de libertad cristiana.

Como última y breve aclaración, quiero dejar claro que este ensayo no es ni de lejos un trabajo que haga apología de la violencia, y no se trata de ser políticamente correcto debido a la tergiversación conceptual que la palabra violencia sufre en nuestros días, sino que sencillamente no lo es. Es un trabajo genial que en términos generales resulta muy atractivo y de una actualidad aplastante (como todos los grandes temas).