jueves, 15 de septiembre de 2011

Anotaciones de sociopolítica independiente , por Ignacio Hernando de Larramendi


Ed. Plaza & Janes, 1977

Estamos ante un libro de pequeñas apreciaciones personales acerca de puntos que el autor considera imprescindible tratar en el momento en que redacta este trabajo, si no recuerdo mal en 1976 y pese a que en líneas generales es bastante interesante, no deja de tener sus luces y sus sombras, por otro lado como cualquier trabajo.

A pesar de tener un par de libros de Don Ignacio en casa (“Crisis de sociedad” y el reseñado) he de admitir que nunca me había puesto con ellos y cuando me decidí a empezar con este, es cierto que esperaba encontrarme con un Vázquez de Mella o un Elías de Tejada pero para ser justos no fue así. Don Ignacio fue un hombre digno de respeto y admiración a lo largo de su vida en muchos aspectos de esta, pero este libro no le hace del todo justicia.

Considero, quizás por el período en el que fue redactado, que el autor es demasiado suave con algunos aspectos en su crítica (principalmente con las izquierdas y los independentismos), algo distorsionado en determinadas apreciaciones (como Europa) y poco acertado en las predicciones, no obstante y a pesar de ello sigo manteniendo que es un trabajo que debe leerse, principalmente por el modelo de análisis que aporta y muchos de sus planteamientos que son verdaderamente buenos.

El trabajo lo componen 51 puntos examinados por el autor desde una óptica visiblemente tradicionalista de la cual el autor no reniega en ningún momento, y que suponen completo análisis de puntos referenciales para el desarrollo sociopolítico de una España todavía bajo la sombra del franquismo pero que se sabe cambiante, lo que el autor intuye no será fácil sin perder el sentido de lo que la propia patria supone y avisando, no siempre de forma acertada, de los peligros y consecuencias futuras a las que se enfrentará el pueblo español en los años venideros.

El aspecto más positivo es que cada análisis el autor lo realiza siempre haciendo hincapié en la concepción cristiana del mismo, aportando una solución basada en las formas morales tradicionales, limando muchas asperezas en lo que a determinados conceptos se refiere, tales como la empresa, la burguesía, la fiscalidad, la región, el progreso….y aportando aire fresco a mentes tan duras como la mía.