domingo, 30 de enero de 2011

Moros y cristianos: la gran aventura de la España medieval , de José Javier Esparza

Bueno, parece que el Martes 1 de Febrero sale a la venta este trabajo de J.J.Esparza, como continuación de "La gran aventura del Reino de Asturias" en la que ha querido recopilar en ensayo su apartado dedicado a la Reconquista en la Estrella Polar de COPE.

Un servidor ,que ha escuchado todos los programas de la Estrella Polar (descargados claro, a mi ritmo) y ha leído el primer libro, no puede más que aconsejar su lectura y difusión, tanto por contenido como por estilo divulgativo.

Ahí va la entrevista publicada hoy por La Gaceta.



“El éxito de mis libros demuestra que los españoles no quieren ignorar su Historia”

Luis Arnau. Madrid
Este martes, 1 de febrero, llega a las librerías Moros y cristianos: la gran aventura de la España medieval (La Esfera de los Libros), el último libro de la prolífica trayectoria de José Javier Esparza. Después de La gran aventura del Reino de Asturias, con el que ha vendido más de 30.000 ejemplares, el codirector de El Telediario de Intereconomía retoma la narración de un tema que conoce como nadie: la Reconquista. Con la publicación de Moros y cristianos, Esparza culmina un bienio marcado por una exigente producción intelectual, que también dio como frutos sendos ensayos, aparecidos respectivamente en Libros Libres y Áltera: El libro negro de Carrillo y En busca de la derecha (perdida).
es una aventura perpetua.

Califas y princesas, monjes y caballeros, poetas y colonos… Todo el sugestivo mundo de la Edad Media española se da cita en Moros y cristianos, y en el retrato vuelven a la vida personajes como el Cid y Almanzor, Sancho el Mayor y la reina Urraca. Narrado con un estilo marcado por la agilidad al contar, y buscando la divulgación por encima de todo, este libro es una oportunidad para redescubrir quiénes somos y de dónde venimos los españoles.

-Más de 30.000 ejemplares vendidos de ‘La gran aventura del Reino de Asturias’. El libro de Historia más vendido de los últimos años. Todo un fenómeno, ¿no?

-Es asombroso, sí, y sólo tengo palabras de agradecimiento para mis editores de La Esfera de los Libros, que abanderaron este proyecto. El éxito, en todo caso, demuestra que los españoles no quieren ignorar su Historia, y menos esa aventura impresionante que es la Reconquista. A veces me pregunto si, en el fondo, no tendremos hambre y sed de Reconquista.

-Pero la Reconquista ha sido muchas veces puesta en cuestión: que si fue insidiosa –así lo afirmó nada más y nada menos que Juan Luis Cebrián en un artículo–, que si en realidad no hubo tal, que si es sólo una leyenda...

-Sin duda, los españoles somos especialistas en destruir nuestra identidad. Mire: si los norteamericanos hubieran tenido en su historia algo como la Reconquista, hoy tendríamos las pantallas llenas de relatos sobre el asunto. En comparación con la Reconquista, la conquista del Oeste fue un simple paseo campestre.

-Su tesis fundamental es que la Reconquista no fue tanto un proceso político y militar como una gran aventura popular.

-Y la tesis no es sólo mía, evidentemente. Sí, claro que fue una gran aventura popular: ese descenso continuo hacia el sur sólo se explica por el deseo de miles de personas de ganar una vida nueva en tierras hasta entonces ocupadas por un poder ajeno. Los riesgos eran grandes, pero también la libertad. La cruz envolvió todo eso en un color singular; fue el alma de la Reconquista, por decirlo así. Y las batallas y las construcciones políticas fueron el andamiaje que permitió dar solidez al conjunto.

-¿Qué narra exactamente ‘Moros y cristianos’?

-El despliegue de la Reconquista desde que nace el Reino de León, a principios del siglo X, hasta la batalla de Las Navas de Tolosa, en 1212, cuando queda conjurada la última gran invasión africana. De algún modo, la Reconquista acaba ahí, en la batalla de Las Navas, aunque la presencia musulmana en nuestro país aún iba a prolongarse durante dos siglos y medio más.

-Usted narra la Reconquista en términos de oposición continua entre el islam y el cristianismo. Sin embargo, hoy mucha gente piensa que fueron muchos más los momentos de convivencia casi idílica entre las religiones.

-En todos esos siglos hubo, naturalmente, momentos de convivencia, pero la tónica general fue de conflicto permanente. Basta repasar los hechos. Otra cosa es que al discurso dominante le disguste, pero la realidad histórica es la que es.

-En ‘La gran aventura del Reino de Asturias’ demostró usted clara inclinación por los héroes apenas conocidos, como los primeros colonos de la Reconquista: Lebato, Muniadona, Purello, el obispo Juan… ¿Hay también personajes de este tipo en ‘Moros y cristianos’?

-La época que abarca Moros y cristianos está mucho mejor documentada que los siglos anteriores, de manera que también sus protagonistas son más conocidos: el Cid, Almanzor, etc. Pero sí, aparecen también personajes bastante ignorados cuya vida, sin embargo, es deslumbrante: la estremecedora epopeya de los caballeros de Torreguisando, la obra política del abad aragonés Banzo, la trágica historia de la hermosa Almodís de la Marca, condesa de Barcelona… Basta mencionar esos nombres para sumergirnos en una atmósfera de lo más sugestivo.

-¿Sugestivo? ¿Pero no habíamos quedado en que fue una época oscura, la Edad Media?

-Déjeme contestar con otra pregunta: ¿Cómo va a ser oscura una época que fue capaz de levantar las catedrales góticas?

-¿Y a usted? ¿Cuál de los personajes que cita en su libro le hubiera gustado ser?

-Sin duda, Lebato, que fue el primer colono cuyo nombre conocemos, de comienzos del siglo IX.

-¿A qué responde su propósito de divulgación de la Historia de España?

-Cuando empecé con ello, en un programa radiofónico, fue una apuesta militante con escasas perspectivas de éxito. Había que plantar batalla a la hegemonía cultural del nihilismo; en este caso, sobre la Historia. Y nos topamos con que los mayores la habían olvidado, a los adultos se les había falsificado y los jóvenes la desconocían.

-¿Y es usted de los que consideran que, efectivamente, España es diferente, al menos en su devenir histórico?

-Lo que sí es específico de España es la destrucción consciente del propio legado histórico. Eso no se conoce en ningún lugar con la intensidad con que se ha producido aquí.

-A usted, en todo caso, como muestran también sus colaboraciones en el semanario ‘Alba’ y en la revista ÉPOCA ‘siete días’, le gusta contar esa Historia...

-Es que es una gozada. La Historia de España